
El corte que representantes de la comunidad Mapuche realizaban en el acceso del yacimiento Loma La Lata, de YPF, el más importante del paÃs, se levantó ayer por la tarde. Desde las 17.30, un equipo de operarios de la empresa ingresó en el establecimiento y comenzó a restablecer las operaciones.
El contrapunto con la comunidad mapuche, que reclamaba más hectáreas, le costó caro a la empresa que conduce Miguel Galuccio. Por el cese de la producción de gas y de petróleo, se estima que la compañÃa perdió unos 180 millones de pesos. Si a ese número se le suman los gastos adicionales en los que incurrirá la compañÃa para restablecer el funcionamiento anterior, las pérdidas superarán los 200 millones de pesos.
"El proceso de puesta en marcha de los yacimientos afectados -Loma La Lata, Rincón del Mangrullo y Loma Campana- llevará entre 24 y 48 horas debido a la complejidad de la operación en este tipo de plantas. Y demandará el trabajo intenso de más de 100 personas", informó la empresa en un comunicado.
La compañÃa criticó con dureza a Elba Paynemil, máxima dirigente de la comunidad. "Medidas como la que encabezó la comunidad Paynemil van en el camino contrario a los intereses de todos los argentinos. Mucho más grave si se considera que YPF ha sido rehén de un reclamo territorial ajeno a la empresa y que ya habÃa sido atendido por la provincia de Neuquén", sostuvo la compañÃa.
CONTRAPUNTO MAPUCHE
El bloqueo a los yacimientos de YPF comenzó el martes. Según las estimaciones de la empresa, se tuvieron que cerrar 400 pozos de petróleo, 300 pozos de gas, 15 plantas de separación primaria de gas, ocho baterÃas, dos plantas de procesamiento de gas y una planta de tratamiento de crudo. "El impacto de estas paradas en la producción es de 16 millones de m3 por dÃa de gas y 32.000 barriles por dÃa de crudo. Esta pérdida de producción significará para YPF una millonaria caÃda de ingresos", lamentó la empresa.
Fuente: La Nación
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