
Desde este año, el paÃs se convirtió en un importador neto de nafta, algo que no ocurrÃa desde los años `90, cuando la convertibilidad favorecÃa la compra en el exterior de algunos carburantes. Al menos asà lo atestiguan los números de la SecretarÃa de EnergÃa, que guardan una serie estadÃstica que goza en el sector empresario de mayor prestigio que las cifras del Indec. De acuerdo con la cartera que dirige Daniel Cameron, tan solo en el primer trimestre de este año se importaron 106.739,8 metros cúbicos (m3) de nafta ultra -en el mercado interno se conoce como premium, de mayor calidad, potencia y precio-, que costaron u$s 77,21 millones.
Si bien se trata de números pequeños en comparación con las grandes cifras que mueve el sector petrolero, marcan una tendencia que preocupa tanto en despachos públicos como privados. En volumen, el porcentaje de importación de los primeros tres meses del año equivale a 76% de la cantidad que se compró en el exterior en 2010. Mientras que por el alza del precio internacional del crudo y su repercusión en el valor de los combustibles este año las petroleras gastaron casi los mismos dólares que en 2010 para cubrir sus faltantes. El paÃs tiene un déficit de octanos, consecuencia de un parque automotor más moderno, motivo por el cual también ya casi no se consume nafta común.
Y la diferencia entre importar súper o ultra no es muy importante. Es por eso que aquéllos que se ven en la obligación de importar por paradas de planta prefieren importar el hidrocarburo de mayor octanaje. La súper tiene un mÃnimo de 95 octanos y la ultra de 98?, explicaron fuentes de una de las principales compañÃas del sector petrolero. La importación es una decisión antipática para las petroleras, pero está estimulada por dos motivos: el compromiso con sus clientes, según refieren en las empresas, y los reclamos del Gobierno, molesto cada vez que hay colas para llenar el tanque en un perÃodo tan sensible como las vÃsperas de una elección presidencial.
Entre fines de febrero y principios de marzo, el coordinador del Ministerio de Planificación, Roberto Baratta -virtual número dos de la cartera que conduce Julio de Vido- mantuvo reuniones para "convencer" a algunas empresas de que compraran sus faltantes en el exterior. Aunque no surgió de allà ninguna decisión formal, las últimas estadÃsticas marcan que marzo fue el mes récord para la Argentina en importación de naftas.
ABASTECIMIENTO
En lo que va del año, YPF (la única que lo habÃa hecho durante el primer trimestre del año pasado), Esso y Petrobras recurrieron al abastecimiento externo. Shell, en tanto, es la única de las privadas que no lo hizo al menos en el primer trimestre. Tampoco siguió ese camino Enarsa, que en algunas oportunidades participa en la importación de gasoil. La ex estatal, que tiene un 60% de participación de mercado, gastó poco más de u$s 48 millones en el exterior para atender a su demanda, mientras que la empresa del tigre la secundó en erogaciones, con u$s 17,61 millones. La filial local de la compañÃa brasileña puso u$s 11 millones.
Fuente: El Cronista
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