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El impacto local del escándalo de Petrobras

18/01/2016 | COMPAÑIA | Actualidad | 1442 lecturas | 195 Votos



El mecanismo de sobreprecios y sobornos que se acreditó en Brasil podría haberse repetido en Argentina. Un ex fiscal pide investigar el tema. Un repaso por la megacausa que puso en jaque a toda la clase dirigente del país vecino.




Se llamaban a sí mismos "el club" y hasta tenían un reglamento. Pero no practicaban ningún deporte, salvo que las licitaciones fraudulentas, las coimas y el lavado de dinero sean considerados una disciplina atlética.

Las investigaciones de la Justicia brasileña sobre los sistemáticos casos de corrupción en Petrobras tienen un costado poco abordado en la prensa argentina: el cártel de empresas privadas que manejaba el reparto de obras de la petrolera "a piacere" y promovía cuantiosos retornos, que se cifraron en unos 4.000 millones de dólares en menos de una década.

Esa pata empresaria del esquema involucró directamente a 13 compañías, varias de las cuales tienen filiales en Argentina y operan desde hace varios años. Las más complicadas son las constructoras Odebrecht, Andrade Gutiérrez, OAS o Camargo Correa. Pero también figuran entre las investigadas Skanska y Techint, el holding internacional más grande con base en Argentina.

Si bien la investigación directa del accionar del "club" no involucró a Argentina, de los testimonios de varios exdirectivos implicados arrepentidos –algunos de ellos con condena rebajada por colaborar– surgen posibles patas locales. Esta semana se conoció una parte de la declaración confidencial del exdirector de negocios internacionales de Petrobras, Néstor Cerveró, que revela el pago de coimas en la compra de Pérez Companc por parte de la firma brasileña en el 2002.

Dijo que ese mecanismo se repitió más cerca en el tiempo, cuando Petrobras vendió la transportadora Transener a Electroingeniería, en una operación custodiada especialmente por el kirchnerismo.

Sin embargo, algunos creen que el accionar del "club" de empresas que hizo negocios en Brasil podría haber repetido la práctica en Argentina, ya sea con la filial local de la petrolera brasileña –hoy en proceso de desinversión– así como con otras obras secundarias o subcontratadas.

De hecho, el exfiscal Manuel Garrido pidió a la Auditoría General de la Nación que investigue los contratos de firmas involucradas con el Estado y también al fiscal de Investigaciones Administrativas, Sergio Rodríguez, que tome contacto con sus pares de Brasil, como hicieron en otros países como Ecuador o Perú. Garrido aseguró a este medio que ninguno de los dos pedidos avanzó.

Un exdirectivo de Petrobras Argentina confió a "Río Negro Energía" bajo reserva que sospecha que la venta de activos locales no sólo obedece a una razón económica. Cree que además se busca evitar la apertura de una nueva linea de investigación.

De hecho, el escándalo brasileño estalló en otros países de la región, sobre todo Perú, donde inclusive se involucró al gobierno de Ollanta Humala.


LA PATA ARGENTINA

Pero la pata argentina no terminaría allí. Según confió este exdirectivo, entre el 2006 y 2010 Petrobras Argentina habría firmado varios contratos con filiales locales del "club". Entre ellos mencionó especialmente la intención de un acuerdo con Odebrecht para reformas en la refinería de Bahía Blanca. El hombre dijo desconocer si finalmente se suscribió o si la obra se realizó.

Cuando estalló la denuncia por supuestos sobreprecios de un gasoducto por parte de Skanska, en el 2008, la Justicia argentina también puso bajo a la lupa a Odebrecht, temiendo una maniobra similar. Los brasileños repasaron esta causa en medio de su investigación interna.

No es para menos: Marcelo Odebrecht, ahora expresidente de la empresa y tercera generación de la familia empresaria, una de las más prósperas del continente, lleva casi siete meses en prisión por este caso. Difícil encontrar en la historia de América Latina un caso similar de la caída de un "pez gordo".

La sospecha de que el mecanismo del "club" podría haberse repetido en las filiales argentinas de las mismas empresas sobrevuela al sector. De hecho, Garrido cree que es una posibilidad concreta y por eso pidió investigar el tema.

Por afuera de ese mecanismo de retornos, el exfiscal también piensa que hay motivos para investigar el comportamiento de esas empresas involucradas a la hora de licitar obras públicas.

Según detalla Garrido, algunas de estas firmas están actualmente a cargo de obra pública en Argentina. Odebrecht, por ejemplo, trabaja en el soterramiento del Ferrocarril Sarmiento. La constructora OAS, en tanto, está a cargo de la construcción de acueductos en la provincia del Chaco.

La red de corrupción que la fiscalía de Brasil logró reconstruir tras varios meses de investigación demuestra con documentos concretos que "el club" funcionaba. Incluso, hay actas informales de las reuniones, una extraña práctica que acuñaban los empresarios acaso para saciar esa compulsión ejecutiva de dejar todo por escrito.

SISTEMA ACEITADO

Según la denuncia de la fiscalía, que tiene unas 220 páginas y puede leerse completa en la página web del Ministerio Público Fiscal de Brasil, esta cartelización de contratistas, con contactos adentro de Petrobras y en la clase política, les permitía cuatro ventajas cruciales para el negocio:

1-Crear un mecanismo para que en todas las adjudicaciones haya sobreprecios.
2-Repartirse las obras de Petrobras según conveniencia geográfica o técnica.
3-Ahorrarse gastos para presentarse a las licitaciones que sabían que no iban a ganar.
4-Evitar que entren a compulsar empresas de afuera del "club" con pliegos a medida.

Con el reparto de obras garantizado, llegaba el festival de los sobornos, tanto a personal interno de la compañía como a miembros de la clase política.

Con parte de esa plata malhabida y lavada se financiaron campañas de los principales candidatos políticos de Brasil en la última elección, según comprobó la Justicia.

Las denuncias sumaron presión al gobierno de Dilma Rousseff y al de su antecesor, Lula da Silva. Pero también incluyen a exaliados como el titular de la Cámara de Diputados Eduardo Cunha e inclusive de mencionan a opositores tucanos como el expresidente Fernando Henrique Cardoso.

Casi toda la dirigencia de Brasil y la élite empresaria quedaron bajo la lupa, en un proceso que tiene escasos antecedentes en la región.

"Las empresas del Lava Jato operan en Argentina y se han sentado a negociar con Julio De Vido obras en nuestro país. Creo que debemos investigar".

"En el caso de Petrobras, hay indicios de que todos los grandes contratos involucraban el pago de coimas. El nivel de deterioro de la cosa pública es preocupante".

Contratistas son las directamente involucradas en el "club". Sin embargo, la Justicia de brasil investiga a otras firmas de distinto tamaño.

Fuente: Diario Río Negro

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