Estos proyectos forman parte del Plan de Anticipación de la Producción de Gas (PLANGÁS, por su sigla en portugués), lanzado en 2006, con el fin de impulsar la producción de gas natural en Brasil. Se transportará la producción de los dos nuevos campos hasta la Unidad de Tratamiento de Gas de Cacimbas (UTGC), en Linhares (estado de Espírito Santo).
La actividad de producción del campo Camarupim, cuyos trabajos se llevan a cabo mediante la alianza entre Petrobras (75%) y la empresa estadounidense El Paso (25%), tiene inicio menos de tres años tras su hallazgo, en julio de 2006, por intermedio del pozo 7-CMR-1H-ESS, cuyo gas se está utilizando en el comisionamiento del buque FPSO (sigla en inglés para plataforma flotante de producción, procesamiento y descarga) Cidade de São Mateus, el primer FPSO para gas instalado en Brasil.
Ese buque echó anclas a 790 metros de profundidad y recibirá la producción de tres pozos más, ya perforados, que completan el desarrollo del mencionado campo, cuyo potencial de producción diaria es de 6 millones de metros cúbicos de gas natural y 8 mil barriles de condensado. El FPSO Cidade de São Mateus tiene capacidad para procesar 10 millones de metros cúbicos de gas y 35 mil barriles de crudo por día.
La producción del campo Cangoá, descubierto en mayo de 1988, tuvo inicio por intermedio del pozo 7-CAN-1D-ESS, conectado con la plataforma de Peroá (PPER-1). Su producción se dirigirá de manera directa hasta el gasoducto que transporta el gas de Peroá hasta la Unidad de Tratamiento de Gas de Cacimbas.
Ubicado a 60 metros de profundidad de agua y a 42 kilómetros desde la desembocadura del río Doce, este campo tiene capacidad para producir cerca de 400 mil metros cúbicos de gas natural por día. Tuvo inicio el mismo día la producción de ambos campos, aunque sus historias sean distintas.
Fuente: Hidrocarburos Bolivia
153 lecturas | Ver más notas de la sección Actualidad