Lo señaló el Gerente de Endersa Generación Salta SA (EGSSA), Javier Biurrun, tras manifestar que la usina emplazada cerca de la localidad de Aguaray “aún no fue habilitada”. A fines de junio último, autoridades provinciales y directivos de Endersa anunciaron la finalización de las obras de construcción de la planta pero, hasta ahora, la nueva central, que tiene capacidad para generar 30 megavatios (MW), no entregó energía al sistema interconectado nacional. Fuentes de Aguaray deslizaron que la flamante usina no entró aún en operaciones por falta de gas para alimentar sus generadores.
“No tenemos inconvenientes con el gas. Su provisión está garantizada mediante un contrato de largo plazo con Pan American Energy”, indicó Biurrun, luego de señalar que, antes de decidir la inversión y emprender la construcción de la central térmica norteña, EGSSA se aseguró la provisión del fluido con la operadora del bloque hidrocarburífero de Acambuco, la que en las cercanías de la usina tiene emplazada la planta de tratamiento del gas que se bombea desde el área de Macueta. “También tenemos un contrato de transporte firmado con TGN, a cuyo gasoducto troncal está conectada nuestra usina”, agregó el gerente de EGSSA.
“Sí tenemos inconvenientes en la comercialización, porque debido a la crisis económica y a otros factores no hemos logrado cerrar acuerdos con clientes industriales en el mercado eléctrico mayorista. Nuestra planta fue concebida para comercializar su generación bajo las condiciones del programa Energía Plus, pero este mercado está deprimido. Estamos buscando otras alternativas de comercialización pero todavía no hemos tenido resultados”, puntualizó Biurrun. A juzgar por precisiones del directivo, la fecha de entrada en servicio de la usina térmica de Piquirenda es todavía incierta, aunque las pruebas para obtener la habilitación comercial con CAMMESA se completarían, según las previsiones de EGSSA, en enero próximo.
MERCADOS ESQUIVOS PARA UNA PRODUCCIÓN NECESARIA
En la complicada coyuntura del programa Energía Plus, la usina de Piquirenda contaría para colocar su producción con la alternativa del mercado convencional, donde la energía se comercializa a menor valor, pero ni la nueva central térmica ni los acuerdos de suministro fueron planteados en función de los valores del mercado convencional, de modo que si despachase su energía en las condiciones que lo hacen otras centrales no vinculadas con el programa Energía Plus, la moderna planta del norte salteño operaría a pérdida en el sistema interconectado argentino. Como están las cosas, difícilmente la nueva usina salteña pueda arrancar en enero, aunque para esos días cuente con gas de sobra.
Fuente: El Tribuno
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