Si bien el número está sujeto a distintos factores –puede ser mayor si el invierno es frío y estimula el consumo de electricidad o viceversa– es la conclusión a la que llegaron varios empresarios del sector de generación. Aunque no lo dicen en voz alta, esas cifras también se manejan en las reuniones de Directorio de Cammesa, la compañía administradora del mercado eléctrico mayorista, donde asisten funcionarios públicos y titulares de empresas privadas. Esa empresa, que en los papeles es mixta pero está conducida por el Gobierno, no abunda en información pública. En tanto, allegados al Ministerio de Planificación, a cargo de Julio de Vido, sostuvieron que el número será menor. El rojo en las cuentas del sector surge por las diferencias entre el costo de la electricidad y lo que realmente se paga.
De acuerdo con números privados, en 2009 la demanda pagó en promedio $54 por un megawatt (Mw) de energía, mientras que producirlo costó $164, es decir, tres veces más. Eso llevó a que el déficit del sector alcanzara los $15.000 millones. Este año ese número estaría un 33% por encima. “El rojo va a rondar los $20.000 millones y con empresas fundidas que no atienden la expansión del sistema, que quedó en manos del Estado”, lamenta el timonel de una de las mayores generadoras del país. El déficit del sector no sólo gira en torno a Cammesa. También suman otros costos que no pasan directamente por la administradora del mercado, como “algunos convenios por el abastecimiento de fuel oil de Venezuela a cambio de la venta de maquinaria agrícola o la exportación de alimentos.
También algo de la energía que se compra a Brasil y el uso de gas del barco de Bahía Blanca (Gas Natural Licuado), más caro que el de producción nacional”, resumen en una compañía. Este año, los empresarios del sector calculan el costo de generación en torno a los $200 –casi cuatro veces más– por la inflación general y el incremento en los precios del gas, mientras que no se prevén aumentos en la boleta que pagan los consumidores. “Si la tarifa no aumenta, van a subir los subsidios”, explica un alto directivo de una generadora. “El número final puede variar, pero lo cierto es que hoy no se recauda la cuarta parte de lo que cuesta producir la energía”, completó.
Aunque la tarifa eléctrica se orientó a la suba desde 2005 –los aumentos aplicados el año pasado para reducir subsidios ocasionaron una fuerte disputa en el Congreso–, en el sector apuntan que ninguno de los consumos paga los $164 que costó generar energía en 2009. En promedio, los residenciales de bajo consumo pagan $30 el Mw, los comercios $45, similar a las pymes y el alumbrado público, y las industrias que obtienen el servicio de una distribuidora, como Edenor o Edesur, en torno a los $70. La tarifa más alta es para las grandes industrias, como Siderca y Siderar; las del polo petroquímico de Bahía Blanca (Solvay Indupa, Dow), Aluar, Ford, Acindar o Coca Cola. Ese segmento, que suma un 20% del consumo y compra la electricidad en el mercado mayorista, paga $105,7 el Mw en promedio. Sus competidores brasileños, por caso, pagan tres veces más que el precio doméstico.
Fuente: El Cronista
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