El nuevo ducto a la Argentina, las conexiones de gas domiciliario, industrialización, perforación y la conversión de vehículos a GNV son los grandes proyectos de YPFB que no logran consolidarse. En el primer caso, el diario Clarín indicó que el nuevo Gasoducto al Noroeste Argentino (GNEA), en el mejor de los casos, comenzará a construirse a mediados del 2010, cuando el proyecto inicial debía arrancar en el 2006.
Además, se ha reducido a la mitad el ancho del ducto de 1.600 kilómetros de extensión ante la poca certeza de que Bolivia suba la provisión de 7,7 a 27,7 millones de metros cúbicos diarios (MCD). Parte del ducto debe hacerse en territorio boliviano, pero ni en un lado de la frontera ni en el otro comienzan los trabajos.
Ante las idas y venidas del GNEA, ya se proyecta en el vecino país la construcción de una segunda planta regasificadora de LNG (Gas Natural Líquido) en Bahía Blanca, financiada y abastecida con producción de Venezuela. Otro de los proyectos estancados es la planta separadora de líquidos de Río Grande (a 58 kilómetros de la capital cruceña), que aportará con 300 toneladas diarias de GLP.
La construcción arrancó en julio de 2008, pero se paralizó en enero por el escándalo de corrupción y “coimas”, que involucraron a ex autoridades de YPFB y la empresa contratista Catler. El proyecto demanda una inversión de 86 millones de dólares, 45 millones estaban garantizados con un fideicomiso estatal del que sólo quedan 6,5 millones de dólares, aunque se desconoce el porcentaje de avance de las obras.
La licitación de la mitad de los ítems para instalar desde octubre 100 mil conexiones de gas domiciliario ha sido declarada desierta. Incluso, personal técnico de YPFB le ha pedido al Presidente de la compañía, Carlos Villegas, que suspenda la licitación y replantee los plazos de entrega de equipos.
“Nadie está listo en el mundo para presentarse” a una licitación con plazos apresurados por la urgencia electoral, dice el analista energético, Humberto Vacaflor. El 22 de enero pasado, tres días antes del referéndum que aprobó la nueva constitución, Evo Morales inauguró el inicio de la perforación estatal en el campo cruceño de Víbora, con un taladro alquilado por la petrolera venezolana PDVSA.
En el lugar, hasta ahora, “no se perforó ni un sólo metro” y la Ministra anticorrupción Nardi Suxo calcula que el daño económico puede superar los 60 millones de dólares. En julio del año pasado, el Gobierno, mediante decreto, creó un fondo para financiar la conversión gratuita de vehículos, para que usen Gas Natural Vehicular (GNV).
El fondo surge del descuento de 20 centavos en la comisión que recibía cada surtidor por metro cúbico de GNV. Hasta mayo, ya se recaudó 35 millones de bolivianos, pero hasta ahora no se realizó ninguna conversión. A la demora en los proyectos se suma el descenso constante en la producción, que influirá en el abastecimiento de combustibles en el mercado interno.
Fuente: Hidrocarburos Bolivia
314 lecturas | Ver más notas de la sección Actualidad