El empresario, dueño de la distribuidora Edenor, de la transportadora eléctrica Transener y de cinco generadoras, está negociando con varias petroleras para poner un pie en el negocio del gas. YPF es una de las compañÃas con las que está hablando, pero no es la única, confirman en su entorno. Sus allegados explican el interés de Mindlin en este rubro, en que es clave para sus actuales negocios energéticos.
Es que Pampa está expandiendo sus usinas eléctricas que, para funcionar, utilizan gas, un bien escaso en la Argentina. Por ejemplo, su Central Térmica Loma de la Lata, en Neuquén, acaba de asegurarse parte de su provisión gracias a un acuerdo con la petrolera Apache, por 1,5 millones de metros cúbicos diarios. También instalarán una turbina para incrementar la capacidad en la producción de energÃa eléctrica.
Como es en el marco del programa "Gas Plus", Pampa pagará US$ 5 el millón de BTU (la unidad de medida), el doble del mercado. Asà y todo, la generadora utiliza 2,5 millones. El gas más caro se convierte también en energÃa más cara, ya que la nueva electricidad generada se puede vender a un valor mayor, también por el programa "EnergÃa Plus".
Claro que, si el gas es propio y la energÃa se puede comercializar a más del doble, el negocio suena mucho más atractivo. El grupo Pampa tuvo ingresos por más de $ 2.000 millones en los primeros seis meses del año (la mitad gracias a Edenor). En el perÃodo, ganó $ 196 millones.
Fuente: ClarÃn
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