El Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner ha endurecido las relaciones con el Reino Unido desde que llegó la plataforma submarina Ocean Guardian para las primeras perforaciones en febrero pasado. Incluso envió notas de advertencia a las petroleras que unilateralmente operan en aguas en disputa. Ha llevado la denuncia a la Organización de las Naciones Unidas, a donde viajará la semana próxima la presidente para la Asamblea Anual. E incluso, mediante el decreto presidencial 256, se le exige ahora autorización argentina a los barcos que naveguen hacia las islas. De acuerdo con El Cronista, nada de ello detuvo las exploraciones. Las empresas petroleras ni se inmutaron. Y es que tienen el respaldo explÃcito del gobierno británico de continuar con sus actividades y de ignorar el reclamo argentino. La confirmación de la viabilidad comercial del hallazgo de Rockhopper obliga a la Argentina a poner en marcha la segunda fase de su estrategia, más dura y con mayores presiones económicas e internacionales. Porque desde hace algunas horas la temida foto de compañÃas inglesas sacando petróleo de Malvinas está un poco más cerca de convertirse en realidad.
Fuente: El Inversor Enérgetico & Minero
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