Al menos así se desprende de las estadísticas de la Secretaría de Energía, al mando de Daniel Cameron, que en el sector gozan de mayor prestigio que otros números públicos, como los del Indec. De acuerdo con la cartera energética, en los primeros nueve meses del año se exportaron 4,02 millones de metros cúbicos (m3) de petróleo –todos a cargo de Pan American Energy, la compañía de la familia Bulgheroni y la inglesa BP–, poco más del doble que los 1,99 millones de m3 del mismo período del año pasado.
Incluso en un contexto de bajos precios internacionales de los commodities, como el crudo, las ventas de petróleo al exterior sumaron más dólares que el año pasado. Su valor FOB fue de u$s 1.237 millones en 2009, casi un 5% más que la cifra de 2008. Así, la situación del sector en cuanto a exportaciones es diametralmente opuesta a la de otros rubros exportadores clásicos, que llevaron en agosto a registrar la mayor caída de ventas al exterior en los últimos 27 años (un 40%) y acumulan una caída de más de un 18% en el primer semestre del año.
En el mercado explican la realidad petrolera por una combinación de factores: el consumo sigue bajo y, en algunos casos YPF, Esso, Shell y Petrobras, las líderes del sector, pierden plata cuanto más producen. “Como no ha habido desabastecimiento de ningún producto, cualquier caída de la producción se puede deber a una baja en la demanda o a una realización de stock.
Cuando no hay margen y las restricciones de caja son importantes debido a que no hay rentabilidad, no es conveniente tener capital de trabajo inmovilizado”, explica Juan José Aranguren, el timonel de Shell. La semana pasada, en el marco de una feria de estaciones de servicio, el ejecutivo sostuvo que “quien más vende, más pierde”. Los números de producción de crudo le dan cuerpo a la frase de Aranguren.
De acuerdo con cifras de Energía, las cuatro grandes compañías del sector produjeron, hasta agosto, menos que su capacidad instalada. YPF, que atiende a más de un 50% del mercado, estuvo un 1,3% por debajo de sus posibilidades, con 12,02 millones de m3 procesados; Esso es casi un 21% (2,77 millones de m3) y Shell, un 25,5% (3,10 millones de m3). Cierra la lista Petrobras, con una baja de un 34,6% (1,99 millones de m3).
La situación se enmarca en un contexto de aumento de precios. La nafta súper arrancó enero a $ 2,80 el litro, mientras que ahora se consigue en promedio, en la provincia de Buenos Aires, a $ 3,34, casi un 20% por encima. Aún así, los valores locales están más bajos que en la región. En Brasil, por ejemplo, el litro del mismo producto costó en agosto $ 4,85, un 63% más que en la Argentina.
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