Será en el marco de los tradicionales almuerzos que organiza el Club del Petróleo, la organización que nuclea entre sus socios a los principales ejecutivos de ese sector. Hasta última hora de ayer los organizadores esperaban la confirmación final de asistencia del ministro de Planificación, Julio de Vido. El funcionario se había comprometido a participar, aunque su presencia está supeditada a su agenda. Lo esperarán hasta las 12.30 en el Marriott Plaza ubicado en Retiro. La invitación a De Vido fue un trabajo artesanal. El presidente del Club del Petróleo es nada menos que Oscar Vicente, el ex hombre fuerte de Pecom Energía antes de su venta a Petrobras y uno de los referentes del sector desde hace años.
Le hizo llegar el pedido a través de Daniel Cameron, el secretario de Energía, con una consideración especial: hoy se celebrarán los 50º años de la fundación del Club. Cameron confirmó su asistencia, algo que los petroleros tomaron como un guiño oficial, ya que es la primera vez que lo hace. Compartirá la mesa con los popes del sector: Guillermo Noriega, de Siderca; Alejandro Bulgheroni, de Pan American Energy (PAE); Javier Rielo, de Total Austral; Carlos Ormachea, de Tecpetrol y Alberto da Costa, de Petrobras. Y se les sumará Sebastián Eskenazi, el hombre fuerte de YPF. Al igual que De Vido, también será su primera vez en un almuerzo de petroleros donde suele haber críticas al Gobierno. En el sector energético esperaban ansiosos el día de hoy. Sucede que la dinámica habitual de los almuerzos contempla una exposición del invitado a la que sucede una ronda de preguntas.
Ayer, varios empresarios afinaban el lápiz con interrogantes que esperaban plantearle a De Vido y su equipo. Pero su intención quedará trunca. Ocurre que para seducir a los funcionarios, los organizadores debieron aceptar un cambio en la organización habitual de los almuerzos. “No van a hablar. Si no, no venían”, reconoció uno de ellos. Sólo está previsto que a los postres Vicente haga un repaso por la historia del Club. La primera plana energética del Gobierno, al menos, resultó la más convocante hasta ahora. Hace 15 días, los petroleros organizaron un almuerzo similar con el jefe de la Ciudad, Mauricio Macri. Vendieron 209 entradas, 57 sillas menos que las 266 reservadas hasta ayer para ver a De Vido. “Es la capacidad del salón”, explicaron allegados a la entidad, a quienes la demora en la última confirmación del ministro les hacía temor un faltazo inesperado de parte de De Vido.
Fuente: El Cronista
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