Sin embargo, la exploración y la producción en los alrededores de las remotas islas, mejor conocidas por ser el escenario de una breve y sangrienta guerra hace 28 años, ha sido limitada por el duro clima y políticas inciertas. Los analistas dicen que hasta 60.000 millones de petróleo de alta calidad podrían descansar en la zona económica de 518 kilómetros cuadrados que rodea a las islas. Si los cálculos son correctos, esto convertiría a las Malvinas en una de las mayores reservas petroleras del mundo, comparable al Mar del Norte, que hasta el momento ha producido cerca de 40.000 millones de barriles.
El próximo mes, Desire Petroleum PLC y Rockhopper Exploration PLC comenzarán a explorar una región de la Cuenca Norte, a 35 kilómetros de las islas, en donde tienen proyectos en conjunto y por separado. Las compañías están perforando en la misma área en la que un consorcio de grandes petroleras, que incluía a Royal Dutch Shell PLC, lideró la primera ola de exploración en 1998. Sólo se perforaron seis pozos en un área casi el tamaño de Paraguay. Aunque se encontró crudo, los precios de cerca de u$s 10 por barril hicieron que fuera comercialmente inviable la extracción y se abandonó la explotación de los pozos.
Ahora, con mejores tecnologías y precios más altos, las petroleras están regresando y el apetito por inversiones de riesgo está aumentando en Londres. "La exploración y el riesgo vuelven a estar de moda", dice Howard Obee, Presidente Ejecutivo de Borders & Southern Petroleum PLC, la cual tiene prospectos en el sur de las islas. Borders & Southern recaudó u$s 182 millones en una colocación de derechos, más que su capitalización de mercado. Los geólogos creen que las aguas no exploradas del sur podrían contener los hallazgos más grandes.
Tim Bushell, Presidente Ejecutivo de Falklands Oil & Gas Ltd., posee cuatro prospectos en el sur en sociedad con BHP Billiton. Él compara la geología del lugar con aquella de los hallazgos cerca a la costa argentina, en donde se han encontrado 6.000 millones de barriles. Otros lugares muestran características similares a lugares con reservas probadas como África Occidental y Brasil, dice. Si una empresa encuentra petróleo, podría ser viable siempre y cuando el precio del crudo se mantenga por encima de u$s 25 el barril, menos de un tercio del precio actual de mercado, dice Bushell.
El crudo cerró el viernes a u$s 74,54 en la Bolsa Mercantil de Nueva York. El gobierno de las Malvinas sólo toma una participación de 26% de las ganancias petroleras, además de una regalía de 9% por cada barril de crudo vendido, lo que la convierte en una de las áreas más favorables para la exploración en el mundo. Aún así, los obstáculos para la exploración son muchos. La Cuenca Sur alcanza profundidades de casi 3.048 metros. Las temperaturas promedian unos 2 grados centígrados en el invierno y la precipitación promedio alcanza los 6 centímetros diarios.
Aunque este ambiente es similar a los campos petroleros del Mar del Norte, los costos de operar una plataforma alcanzan el millón de dólares al día, lo que significa que las pérdidas son altas si las tormentas obligan a detener el bombeo. Las tensiones políticas que rodean la explotación de estos recursos también presentan un inconveniente. Después de la Guerra de las Malvinas en 1982, las islas permanecieron como territorio británico. Pero Argentina ha hecho su mejor esfuerzo para aislar a las Malvinas y ha presionado a países vecinos como Chile para que hagan lo mismo.
Las tensiones en la región han aumentado en las últimas semanas, después que el Congreso argentino pasara una ley el 9 de diciembre identificando a las Malvinas, así como parte de la Antártica como pertenecientes a Argentina. El Reino Unido dijo que "rechaza firmemente" la declaración, pero Argentina continúa agitando los foros diplomáticos para que se reconozca su soberanía. Las complicaciones políticas hacen que sea difícil saber quién estaría dispuesto a comprar u operar cualquier hallazgo en las Malvinas, dijo Malcolm Graham-Wood, Analista de Westhouse Securities.
Ninguna de las grandes petroleras con operaciones en Argentina, incluyendo la española Repsol YPF SA, la británica BP PLC y la brasileña Petróleo Brasileiro SA, que están perforando en la cercana Cuenca Malvinas, se han aventurado a las islas. "Si esto fuera un éxito en un lugar como Uganda, usted vería a todos los sospechosos de siempre haciendo fila para hacerse con el control", dijo Graham-Wood. "Se puede descartar a muchos de los postores potenciales debido a la disputa con Argentina".
Sin embargo, pese a la política, las Malvinas siguen siendo la próxima frontera en la exploración petrolera. "La geología no se detiene por las fronteras políticas", dice Obee, de Borders & Southern. "Hay complicaciones pero, si fuera algo fácil, todo el mundo estaría metido en la exploración".
Fuente: Pro Diario
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