
Esta semana todas las miradas estuvieron puestas en el petróleo. Mientras el precio internacional del Brent tocaba mÃnimos inéditos en los últimos doce años, el gobierno nacional actualizó el precio del barril criollo, ese invento argentino que sostiene precios locales artificiales para evitar un derrumbe de la actividad y la fuga de divisas.
Sin embargo, tanto las empresas petroleras como el gobierno neuquino están más interesados en el precio que tendrá el gas. Y el ministro de EnergÃa, Juan José Aranguren, dio algunas precisiones sobre el tema a las decenas de representantes de petroleras que se reunieron con él el pasado lunes en su oficina.
Según explicaron a "RÃo Negro" dos empresarios que estuvieron presentes, el plan del ex-Shell es unificar el precio del gas (incluyendo el plan que lleva el millón de BTU a 7,50 dólares) en un valor que rondarÃa los 5,80 dólares. Ese número se compone de la suma del precio promedio de venta estipulado por el gobierno, que se ubica en los 4,30 dólares, más un plus de 1,50 dólares que se adicionarÃa de forma paulatina en un plazo aun no estipulado.
El nuevo precio comenzará a regir recién después de los ajustes de tarifas que se lanzarán a partir de febrero o marzo. El gobierno aspira a trasladar a las boletas el costo real del gas antes del invierno para ir amortiguando el golpe. El problema es que esta medida, por más planificada que esté, tendrá un fuerte impacto en el Ãndice de precios, por lo que es esperable que la luz verde no la dé Aranguren sino el ministro de EconomÃa, Alfonso Prat Gay.
La suba en el precio en boca de pozo que planea el gobierno de Mauricio Macri implicarÃa casi duplicar el valor ponderado en el que transa el gas neuquino, según cuentas que hace la propia Provincia. En su último presupuesto calculó 3 dólares por millón de BTU en promedio.
El valor entusiasma al gobierno de Omar Gutiérrez, porque las regalÃas subirán en consecuencia: de aprobarse el nuevo valor el Tesoro podrÃa sumar más de 2.000 millones de pesos extras este año.
LABERINTO
Para las empresas también será una buena noticia porque el laberinto de precios que opera en Argentina hace difÃcil un precio de referencia. El gas domiciliario, por ejemplo, es el más barato de todos. En los meses frÃos el Enargas ordena a las empresas derivar el recurso a las familias y eso baja sensiblemente su facturación. A más frÃo, más gas se demanda en los hogares y menos se cobra.
Con el nuevo precio unificado esto cambiarÃa, porque se pagarÃa lo mismo sin importar el destino del recurso, que también se utiliza para industria o para la generación térmica.
De todos modos, Aranguren aclaró a los empresarios que el gobierno seguirá interviniendo para definir a dónde irá el recurso, lo que hace prever que, si el invierno que viene es muy frÃo, las industrias podrÃan quedarse sin gas otra vez. De todos modos, es posible que ante el aumento en la factura, que con costos reales deberÃa multiplicarse por 10 o por 15, el consumo domiciliario baje sensiblemente, dando una mano a un sistema que aún requiere de entre un 20 y un 30% de recurso importado.
A propósito de las compras en el extranjero, tal como adelantó este medio, el ministro de EnergÃa explicó a los empresarios que evalúan la importación de gas vÃa Chile. De forma paralela, trabajan en esquemas para evitar los onerosos cargos que implica la importación de GNL vÃa barco, al cual hay que sumarle el costo de regasificación.
Mientras crece la expectativa por el aumento del gas, las empresas también trabajan para incorporar activos de gas. Cuatro de los cinco proyectos no convencionales que se vienen para el 2016 están orientados a este hidrocarburo, que dejó de ser marginal para pasar a tener peso dentro de las cuentas de las compañÃas.
No sólo el shale cuenta. El tight será clave en los próximos meses porque las formaciones son más conocidas y esto ayudarÃa a bajar los costos de explotación.
Fuente: Diario RÃo Negro
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