El interés de la venezolana en incrementar su actual participación de 46,1 por ciento en Petrolera del Conosur se conoció en marzo pasado. Las conversaciones formales se iniciaron en mayo y, aunque se esperaba una definición inmediata, las partes comunicaron que siguen las gestiones.
El desembarco de PDVSA en la petrolera argentina se concretó a mediados de 2006, a través de su subsidiaria Interven SA, que promueve la creación de una red de mercadeo y distribución de productos en el mercado doméstico argentino y licencias o concesiones para la exploración de áreas prospectivas en búsqueda de yacimientos de hidrocarburos explotables, entre otros.
En abril de ese año, la petrolera venezolana pagó US$ 15 millones para adquirir el 45% de Petrolera del Cono Sur. En el ejercicio 2004, Sol perdió US$ 26 millones. Era un negocio que llegó a perder 1,7 millones mensuales, ya que mantenÃa acotados los precios de las naftas. Por esa razón, siempre mantuvo la intención de ceder la parte restante. Intentó, en principio, convencer a Enarsa, pero la empresa pública argentina de energÃa no se interesó por el negocio.
AsÃ, PDVSA quedó como la única candidata viable. La entrada de la compañÃa venezolana mejoró los números de Sol, dado que le aseguró el suministro de combustibles. Antes, la compañÃa acostumbraba registrar faltantes de naftas y gasoil, debido a que no cuenta con una planta de refinación propia, por lo que debe comprar producto a otras marcas –Esso, Shell, YPF y Petrobras son las principales– o importarlo, usualmente a pérdida.
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