Iniciada la explotaci贸n petrol铆fera en el sur del pa铆s, hace casi un siglo, se tard贸 la mitad de ese lapso para lograr el autoabastecimiento hacia 1960, cuando se acept贸 el aporte de inversiones extranjeras. Durante d茅cadas el gas natural que flu铆a de los pozos petroleros se perdi贸 en el aire, hasta que a finales de los 80 comenz贸 su explotaci贸n econ贸mica a gran escala. En la d茅cada siguiente, luego de importantes reformas institucionales en la forma de manejar la econom铆a, Argentina se convirti贸 en un pa铆s no s贸lo con autoabastecimiento de petr贸leo, sino en exportador. En gas pas贸 a ser gran productor y exportador, principalmente a Chile. Simult谩neamente incrementaba extraordinariamente todas las formas de consumo interno, tanto en las industrias, los hogares y los autom贸viles.
En funci贸n de esa larga trayectoria, resulta lamentable la situaci贸n actual y el futuro cercano. Lo que est谩 ocurriendo con la producci贸n de petr贸leo y gas en nuestro pa铆s es una muestra m谩s de la deplorable pol铆tica econ贸mica de la 煤ltima d茅cada. Algunos n煤meros son contundentes: mientras el per铆odo 1998-2009 la producci贸n mundial de petr贸leo aument贸 8,7% aqu铆 disminuy贸 un 24%, estando hoy en nivel similar al a帽o 1992. En el caso de la producci贸n de gas, entre 2006 y 2009, en el mundo creci贸 4% en Argentina baj贸 10,3%. En este producto pasamos de exportador neto entre 1999 y 2007, a comenzar a importar para satisfacer la demanda interna. Importamos gas natural de Bolivia, por el que pagamos el doble de lo que se paga a los productores internos.
Importamos gas natural licuado, transportado en barcos especiales y 鈥渞egasificado鈥 aqu铆, por el que pagamos cuatro veces el precio de la producci贸n interna. La consecuencia de esta situaci贸n es que, entre enero y mayo de este a帽o, la importaci贸n de combustibles ha crecido 48%, totalizando 800 millones de d贸lares. Adem谩s, desde comienzos de mayo, las industrias vienen sufriendo cortes parciales o totales en la provisi贸n de gas y algunas nuevas tienen dificultad para asegurarse la provisi贸n de energ铆a el茅ctrica. En este tema hay que tener en cuenta que 50% de la energ铆a que consume la Argentina es en gas y 40% en petr贸leo, s贸lo 10% corresponde a otras fuentes.
Ahora el Gobierno nacional ha licitado un ambicioso plan de energ铆a e贸lica, pero su construcci贸n y puesta en funcionamiento llevar谩 un buen tiempo. Entre tanto nuestra dependencia del gas y del petr贸leo importado seguir谩 creciendo. Tanto empresarios como especialistas coinciden en que la situaci贸n de disminuci贸n de la producci贸n obedece a la falta de incentivos para invertir y la incertidumbre que impera en materia de pol铆ticas y decisiones del gobierno. Las inversiones en exploraci贸n y explotaci贸n de hidrocarburos son siempre de gran magnitud y riesgosas. Por lo tanto las empresas necesitan alguna certidumbre sobre la reglas de juego y, cuando no las hay, tampoco hay inversiones.
En este orden de cosas, una de las decisiones del gobierno m谩s negativas ha sido el manejo de las tarifas en las cuales ha producido enormes distorsiones que afectan tanto la producci贸n como el consumo de combustibles y energ铆a el茅ctrica. En lugar de reconocer los procedimientos de fijaci贸n de precios que se establecieron en las privatizaciones y concesiones, ha destinado miles de millones de pesos en subsidios, cargados sobre los contribuyentes y sin saber a ciencia cierta qui茅nes son los beneficiarios. Se ha dicho con raz贸n en estos d铆as que se necesita un 鈥済iro copernicano鈥 en las pol铆ticas nacionales, antes de que nos volvamos a convertir en dependientes totales de la importaci贸n.
Fuente: Diario Los Andes
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