Lo curioso es que este reclamo no fue formulado ayer por ninguna cámara empresarial, sino por el Secretario General del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de RÃo Negro, Neuquén y La Pampa, Guillermo Pereyra. Según advirtió el gremialista, actualmente la Argentina tiene reservas de gas por aproximadamente 370.000 millones de metros cúbicos, que -en caso de mantenerse constante el ritmo de producción- equivale a 7,7 años de provisión del fluido. "Es el nivel de reservas más bajo de la historia", dijo Pereyra. En particular, destacó que el gremio inició gestiones ante los gobiernos nacional y de Neuquén para que se creen las condiciones que permitan la extracción del denominado " shale gas " (o gas de arcillas compactas), un método más caro, pero que en Estados Unidos ha dado promisorios resultados. "Allà les permitió ampliar en 80 años sus reservas", graficó el jefe sindical.
Su preocupación, afirmó, surge del riesgo futuro que corren los 4.000 puestos de trabajo en su jurisdicción, en caso de que se agoten las reservas gasÃferas. "Si se avanzara en esta técnica, se necesitarÃan 4.000 trabajadores más", dijo. Algunas empresas, como YPF, Petrobras y Total, ya iniciaron algunas experiencias en los yacimientos neuquinos para buscar este tipo de gas, que se encuentra alojado en la roca madre. Pero, según Pereyra, para avanzar en la explotación requerirán que se les garantice a qué precio lo van a vender. "A mà me dicen: Nosotros queremos invertir, pero ¿en estas condiciones, que nos están pagando u$s 1,50?", reveló Pereyra. Se referÃa a la enorme diferencia que existe en el precio del gas que se paga a los productores locales (que oscila entre esos valores y los u$s 2 el millón de BTU) y lo que se abona en la frontera por la importación de gas boliviano (hasta u$s 7) o lo que cuesta el aporte del buque regasificador (entre 8 y 9 dólares).
Fuente: DyN
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