El Gobierno de Hugo Chávez nacionalizó la venta minorista de combustibles y a partir de hoy todas las estaciones de servicio pasan a la sigla PDVSA. Muchas empresas extranjeras tendrán que abandonar por completo el mercado.
El Estado venezolano asumirá a partir de este lunes, a través de Petróleos de Venezuela (PDVSA), el control de las casi 2.000 estaciones de servicio del país, en cumplimiento con la nueva Ley de Reordenamiento del Mercado Interno de Combustibles que establece, entre otras cosas, la administración total de la venta de combustible por parte de las autoridades petroleras venezolanas. La nueva normativa ha generado gran polémica entre los propietarios de las estaciones de servicio, quienes han hablado incluso de una posible "expropiación" por parte del Gobierno de Hugo Chávez, porque además exige el cambio de imagen y, posiblemente, la modificación del nombre.
El ministro de Energía y Petróleo, y también presidente de PDVSA, Rafael Ramírez, aclaró hace unas semanas que todas estas versiones son "falsas" porque el Estado venezolano solamente va a asumir "la actividad de mayoreo, es decir, la distribución de combustible a las estaciones de servicio, no estamos hablando de expropiaciones". Por otro lado, explicó que PDVSA absorberá "automáticamente" a los transportistas y mecánicos que trabajan en las labores de distribución de los combustibles. Todos ellos pasarán a formar parte de la plantilla de una empresa nacional de transporte administrada por el Estado.
El vicepresidente de la Asociación Carabobeña de Empresarios Gasolineros (Acegas), Fernando Sánchez, ha asegurado que aún no han obtenido la información sobre el cambio de imagen y de los nombres de las estaciones de servicio, pues considera que todavía "falta mucho" para que se produzca un cambio real ajustado a la ley. No obstante, indicó que una de las preocupaciones más común entre los propietarios de los surtidores es que la nueva ley exige que los pagos se hagan de forma puntual a la nueva filial de PDVSA que asuma el control de distribución de combustibles -antes en manos de las multinacionales- o de lo contrario no se surtirá de naftas, lo cual a futuro podría generar problemas de escasez en el país.
Según la legislación, la estatal petrolera deberá designar a una de sus empresas filiales para que se haga cargo del control. Sin embargo, las autoridades petroleras aún no han dado a conocer el nombre de la compañía, aunque algunas fuentes han apuntado a la posibilidad de que sea Deltaven la elegida. La estatal petrolera hasta el momento no ha dado indicaciones formales de lo que deberán hacer las multinacionales a partir del lunes, aunque el Gobierno de Hugo Chávez dijo que tendrán que abandonar por completo el mercado de distribución y venta. Todo este proceso implica un cambio en la imagen de las estaciones de servicio, porque deberá ser sustituido el logotipo de la actual multinacional que suministra el servicio por el de la empresa que designe PDVSA.
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