Tras 7 meses, se firmaron los contratos de 10 de las 12 áreas licitadas. Se esperan millonarias inversiones y más trabajo.
En tiempos de festejos y regalos, la Navidad no podía ser mejor para las petroleras que ganaron la licitación de áreas revertidas en mayo: la dilatada firma de los contratos finalmente comenzó, y al menos diez de los doce yacimientos ofrecidos pasaron efectivamente a manos privadas.
Salvo Río Diamante, concesionada a Oil M&S (del magnate del juego Cristóbal López) y Río Atuel, la última en otorgarse a la UTE Tecpetrol-Petrobras- El Trébol, el resto de las que conformaron la ronda licitatoria empezarán a ser exploradas en poco tiempo, lo que traerá fuertes inversiones y más empleo a la provincia. Según el Gobierno, en aproximadamente 6 meses, una vez resueltas las últimas condiciones, ya se iniciarían los trabajos de exploración.
Esencialmente, estas condiciones comprenden las declaraciones de impacto ambiental favorables, mensuras de los terrenos, diagnóstico ambiental de base cero (estado inicial en que se entregan, tomado como referencia para evaluar su estado en el transcurso de la exploración y eventual explotación) y la prioridad en la contratación de mano de obra mendocina, entre otros aspectos.
Los representantes de Ketsal (la gran ganadora, con siete áreas y una oferta conjunta superior a los U$S 196 millones) e YPF (se quedó con Los Tordillos Oeste, por U$S 12 millones, y Payún Oeste, por U$S 9,8), entre otros, desfilaron por Casa de Gobierno para suscribir el acta de entrega y adjudicación definitiva de las áreas en cuestión.
Aunque el ministro de Infraestructura, Francisco Pérez, lo anunciaría oficialmente hoy, ya se había anticipado la decisión el lunes a última hora ante los senadores Maradona, Naman, Otero y Salomone, integrantes de la Comisión de Hidrocarburos y Energía de la Cámara Alta. Ahora, la lupa estará puesta en el cumplimiento de los millonarios compromisos de inversión. Del lado de YPF, voceros aseguraron que “en poco tiempo empezarán los estudios de potencialidad, y en línea con el pacto multisectorial firmado con sindicatos y gobiernos de provincias petroleras, vamos a mantener los compromisos asumidos”.
Han quedado fuera de la firma Río Diamante y Río Atuel, tema sobre el que en el Ejecutivo ayer guardaron reserva. Según Vázquez, los contratos con la UTE cuyo operador es Tecpetrol (Río Atuel), y con Oil, que ganó Río Diamante con la segunda oferta más importante (U$S 66 millones), “se firmarán en no más de 30 días”.
De acuerdo a las explicaciones dadas ante la comisión legislativa que preside Alejandra Maradona, la demora responde a un pedido de prórroga para que ambos permisionarios “cumplan con cuestiones administrativas, especialmente aportes y la regularización de obligaciones fiscales con AFIP”. A eso se suma que, a criterio de los funcionarios de Jaque y sus asesores, originalmente el pliego de la licitación tenía puntos “poco claros”, que hizo necesario emitir un decreto complementario. Y con ello, los tiempos se estiraron.
Desde Oil, el gerente de administración, Cristian Barbier, no se mostró sorprendido por la nueva postergación, aunque declinó opinar. De todos modos, la firma fue por más, al punto de tejer una alianza con Ketsal, la gran ganadora, para operar en conjunto Chachahuén, al norte del río Colorado, la niña bonita del proceso. La licitación de las áreas petroleras para exploración se remonta a mayo, cuando el Estado mendocino adjudicó 11 de las 12 áreas revertidas en licitación desde mediados del 2007.
Fuente: Diario Los Andes
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