Víctimas como casi todas las industrias de la crisis mundial, las compañías petroleras de la región comenzaron a frenar inversiones, algo que se traducirá en aumentos de precios en los próximos años. Al menos, así lo cree Milton Costa Filho, Presidente de ARPEL, la organización regional que representa a la mayoría de las petroleras con actividad en Latinoamérica y el Caribe.
“La crisis reduce la capacidad de inversión de la industria. Con un barril de crudo a u$s 140, como a mediados del año pasado, había mucho más espacio para encarar proyectos. Ahora las empresas comenzaron a cancelar, postergar o priorizar proyectos porque no tienen los recursos para explotar todas sus potencialidades”, explicó el ejecutivo a El Cronista.
ARPEL, que reúne a empresas como ExxonMobil, Chevron, Shell, Total, Wintershall, Petrobras, PDVSA y las argentinas YPF y Pluspetrol, entre otras, realizó en esta ciudad un seminario en el que se debate la sustentabilidad de la industria de los hidrocarburos.
La merma en la actividad petrolera se nota tanto a nivel doméstico como internacional. En el mundo, la Agencia Internacional de Energía estima que se cancelaron proyectos por u$s 100.000 millones desde el comienzo de la crisis. Mientras, en la Argentina, los trabajadores petroleros iniciaron este mes un fuerte reclamo a las empresas, debido a la revisión de inversiones, que se tradujo en suspensiones y empleados con licencia.
Para Costa Filho, sin embargo, la mayor complicación que ocasiona el cierre del crédito internacional tiene más que ver con el futuro. “Lo que no se haga ahora tendrá efectos en los próximos años. Las inversiones en producción de petróleo y gas que no se concreten ocasionarán una menor oferta en el futuro, que derivará en precios más altos”, explicó.
La crisis internacional no sólo se traduce en la baja de la cotización internacional del crudo y la falta de financiamiento para inversiones, sino también en la caída en la demanda. Pero no afectará, según el ejecutivo, a todas las compañías por igual. “Las petroleras grandes tienen mayor capacidad de inversión, pero la crisis va a golpear sobre todo en empresas pequeñas y medianas, que se financian mayormente en el mercado”.
En esa línea, el ejecutivo, que también conduce los destinos de la brasileña Petrobras en México, sostiene que el torbellino internacional derivará en fusiones y adquisiciones. “Esto ocurrirá en el mundo, pero no tanto en la región, porque acá hay muchas compañías estatales. Pero algunas empresas tendrán la oportunidad para posicionarse mejor mediante la compra de yacimientos y bloques”, sostiene.
Fuente: El Cronista
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