"El ambiente polÃtico que vive Bolivia impide tomar decisiones" admitió el Viceministro de Descentralización boliviano, Fabián Yaksic. En declaraciones a la prensa local, el funcionario explicó que reacciones de grupos de poder que cobijan administraciones prefecturales inciden en la velocidad de las medidas gubernamentales.
En otras declaraciones, el Senador Roberto Ruiz se mostró pesimista respecto de la factibilidad del GNEA. "Ese gasoducto sólo se justifica con volúmenes cercanos a los 30 MMCD".
"Se está viendo que Bolivia no puede cumplir los compromisos con Argentina. Los nuevos topes a ser negociados serán de 10 millones, por lo tanto, no tiene ningún sentido económico construir el gasoducto. DirÃa que no sólo está demorado, sino que el plan está muerto".
La construcción del gasoducto, que se extenderá en 100 kilómetros en Tarija y 1.500 en territorio argentino, debió comenzar en octubre del año pasado y concluir entre 2008 y 2012, pero avanza sólo en papeles.
De acuerdo con el contrato de compraventa suscrito en 2006, el próximo año, 2009, Yacimientos deberÃa enviar a Argentina 16 MMCD para completar los 27,7 MMCD a partir de 2010. Sin embargo, debido a que Bolivia no tiene la suficiente cantidad de gas natural para cumplir con el contrato, disminuyó los volúmenes de entrega. Según Enarsa, por ejemplo, el 31 de julio bombeó sólo 1,57 MMCD.
Por otra parte, el presidente ejecutivo de YPFB, Santos RamÃrez, destacó la importancia del gasoducto y anticipó que viajará a Argentina para conversar sobre su edificación y sobre la adenda al contrato de venta de gas natural, para modificar los plazos y volúmenes.
Aseguró que el gasoducto le será útil "cuando la oferta haya mejorado". "Necesitamos el gasoducto para que recoja los volúmenes que especifica el contrato". Desde la firma del acuerdo para la construcción, el 29 de junio de 2006, no se instaló ni un caño en el diseño del gasoducto.
El GNEA contará con 11 estaciones compresoras en el gasoducto troncal, mientras que en las ramales provinciales se extenderá 100 kilómetros de diversos diámetros para transportar el fluido a las diferentes ciudades y zonas donde requieren el energético.
En el lado boliviano, el ducto nacerá en el lugar donde esté ubicada la planta de separación de lÃquidos en Tarija. Continuará en Madrejones, Yacuiba, a la frontera con Argentina. Pasará a las provincias de Salta, Formosa, Chaco, Misiones, Corrientes, Entre RÃos y Santa Fe.
La construcción de la estructura demandará una inversión de más de 1.000 millones de dólares, que serán financiados por el gobierno de Fernández, y tendrá un diámetro entre 32 a 36 pulgadas.
Para Gabriel Gaite, el Secretario de Hidrocarburos de la Prefectura de Tarija, Bolivia, "está claro que la obra está paralizada porque Bolivia es incapaz de honrar sus contratos por falta de producción. Por eso, hay un retraso considerable en la construcción del gasoducto".
"Esto está ligado a los programas de inversión y desarrollo de los campos (en Bolivia). Se necesita entre 2 y 3 mil millones de dólares para el desarrollo de los campos petroleros. Yacimientos PetrolÃferos Fiscales Bolivianos (YPFB) no está en capacidad de hacerlo".
Fuente: Diario La Mañana Neuquén
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