La menor actividad de las cuatro principales compañÃas que operan en el paÃs, del orden del 8.08%, tuvo su origen en la caÃda de la demanda en el mercado interno pero también sumó la escasa rentabilidad que ofrece el segmento downstream. Según la SecretarÃa de EnergÃa, la caÃda fue de 26 millones de metros cúbicos respecto al 2008, aunque no todas las petroleras operaron de manera similar: mientras que YPF y Shell refinaron casi el mismo volumen que al perÃodo anterior, Esso y Petrobras lo restringieron, 12.53% y 28.12 respectivamente. El desempeño de ambas compañÃas guarda relación con las insistentes versiones acerca de su porvenir fronteras adentro.
En el caso de la brasileña, el saldo está emparentado con la determinación de evaluar la composición de su portafolio de negocios y activos a los fines de identificar oportunidades que permitan maximizar el valor de la compañÃa. Un detalle que deja en claro el cumplimiento de su estrategia comercial es la capacidad ociosa con la que operó sus instalaciones en el 2009, situación reflejada en la falta de combustibles en las estaciones de servicio de la marca. La empresa declaró una capacidad anual de procesamiento de crudo de 4.572.000 metros cúbicos pero sólo refinó 3.012.360, un 34.1% menos. Asimismo, en lo que concierne a la marca de tigre, nada fue igual desde aquel trunco anuncio de su partida del paÃs.
Un ejemplo de ello es su posicionamiento en el mercado: en el 2008 era la segunda refinadora por volumen, puesto hoy resignado a manos de Shell. De acuerdo al informe de la dependencia oficial, el año anterior las cuatro empresas procesaron 29.537.776 metros cúbicos de petróleo, 2.600.000 menos que en 2008. YPF produjo 17.601.474; Shell, 4.631.861, Esso, 4.292.081 y Petrobrás 3.012.360. De ellas sólo la petrolera gerenciada por el Grupo Petersen superó algunos meses su capacidad instalada mientras que el resto siempre lo hizo por debajo de su potencial.
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