A partir de entonces comenz贸 un proceso legal y fiscal encaminado a recuperar la soberan铆a en materia de hidrocarburos, cedida por los gobiernos neoliberales. El paso inicial fue la aprobaci贸n, meses despu茅s, de una nueva Constituci贸n, la cual en sus Art铆culos 302 y 303 otorga al Estado la actividad petrolera y la totalidad de las acciones de la empresa Petr贸leos de Venezuela (PDVSA), respectivamente. Luego vino la Ley de Hidrocarburos de 2001, la introducci贸n de reformas a esa legislaci贸n y otras acciones hasta la nacionalizaci贸n de febrero de 2007, cuando tomamos el control de todas las entidades de la Faja del Orinoco, explic贸 a Prensa Latina el Ministro de Energ铆a y Petr贸leo, Rafael Ram铆rez, durante un encuentro con periodistas nacionales y extranjeros.
Seg煤n el funcionario, result贸 complejo desentra帽ar la madeja de regulaciones destinadas a favorecer a las transnacionales en detrimento del desarrollo del pa铆s. "No me cansar茅 de repetirlo. Hab铆an utilizado a la vieja PDVSA como caballo de Troya y estaba en marcha un acelerado proceso de privatizaci贸n que se tradujo en la p茅rdida de nuestros buques, taladros y mulles", apunt贸. Para Ram铆rez, uno de los grandes logros de la etapa fue materializar la migraci贸n de los 33 convenios operativos a empresas mixtas y un cambio radical en las reglas del juego. Antes de la llegada de Ch谩vez al Palacio de Miraflores, las compa帽铆as for谩neas pr谩cticamente pose铆an el dominio en la explotaci贸n de crudo, imponiendo sus intereses.
Se vino abajo el r茅gimen fiscal, la regal铆a disminuy贸 de 16 por ciento hasta el uno, no pagaban impuesto petrolero, tomaron el control operacional y nuestras entidades no pod铆an tener m谩s del 33 por ciento, ilustr贸 el titular. De acuerdo con el tambi茅n Presidente de PDVSA, el escenario actual es bien diferente. Hoy cobramos impuestos de extracci贸n y petrolero (del 50 por ciento), la regal铆a es de 33,33 por ciento, nos reservamos la mayor铆a de las acciones y el monopolio de la comercializaci贸n, adem谩s de quedar descartado el arbitraje internacional en temas de soberan铆a, destac贸.
Ram铆rez consider贸 otra notable ventaja; la proyecci贸n social y la preservaci贸n del medio ambiente en la actividad de hidrocarburos. Las transnacionales acabaron con el entorno. Nos dejaron un lago y r铆os envenenados, bosques arrasados y monta帽as de coque y azufre, dijo a Prensa Latina durante el intercambio con reporteros celebrado en la sede de PDVSA. El funcionario contrast贸 la postura mostrada por las compa帽铆as en Venezuela con la aceptada en sus pa铆ses de origen. Mientras aqu铆 hac铆an todo eso, en Estados Unidos respetaban los est谩ndares, cuesti贸n que ahora tambi茅n exigimos desde la misma negociaci贸n de los convenios, precis贸.
Para el dirigente, una buena iniciativa ser铆a que las naciones productoras sacaran cuentas del da帽o ecol贸gico provocado por las transnacionales. Respecto al tema social, resalt贸 la promoci贸n del desarrollo arm贸nico de los lugares donde se ubican proyectos petroleros, entre ellos, la Faja del Orinoco, principal reserva mundial de crudo. Ya no aceptamos que las zonas de extracci贸n de crudo est茅n rodeadas de cordones de miseria, asever贸. Venezuela estimula, adem谩s, a sus socios extranjeros en el alcance del mayor rendimiento posible en la explotaci贸n de los yacimientos.
En la apertura petrolera ejecutada aqu铆 antes de la Revoluci贸n Bolivariana, el factor de recobro era inferior al nueve por ciento, lo cual provocaba que las empresas agotaran muy r谩pido el yacimiento y pasaran a otro y otro, practicando una verdadera depredaci贸n de nuestros recursos, subray贸 Ram铆rez. Nos parece ins贸lita una recuperaci贸n tan baja. Por lo tanto exigimos un recobro de al menos el 20 por ciento, con perspectiva de llevarlo al 40 en 15 a帽os, expuso.
Fuente: Prensa Latina
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