Hace sólo 15 años atrás el universo de las naftas se dividÃa en dos productos: la Súper y la Común. La primera, la de mejor calidad en aquel momento, era la dueña del 75 por ciento del mercado, un liderazgo que nunca abandonó a pesar de la incorporación de nuevos derivados con mayores prestaciones. La Común sin embargo, fue decayendo en la preferencia del automovilista hasta reducir su participación actual a un exiguo 3.5 por ciento. También conocida como Normal o Regular, este tipo de nafta de 87 octanos (RON por sus siglas en inglés, Research Octane Number, es una escala que mide la capacidad "antidetonante" del combustible cuando se comprime dentro del cilindro de un motor) dejó de ser aconsejada por la mayorÃa de las terminales automotrices que prefieren la potencia de los 95 octanos con los que cuenta la Súper.
Asà comenzó su tendencia declinante a lo largo de estos años. Las petroleras comenzaron a discontinuar su producción y conseguirla en las estaciones de servicio se hace cada vez más difÃcil. Sólo resisten en las provincias que aun no cuentan con Gas Natural Comprimido. La demanda en baja decidió a YPF a interrumpir su producción desde fines del año pasado precipitando su final anunciado. Sus estaciones ya no ofrecen este producto y solo despachan el remanente que queda en los tanques de la compañÃa. Al dÃa de hoy, la petrolera más importante del paÃs sólo distribuye el 2.5 por ciento del total, cuando en el segmento naftas es la poseedora del 56.5 del mercado. La lÃder en este rubro es Esso con el 37.3 por ciento del market share, seguida de cerca por Shell con el 32 y Petrobras con el 11. Tres años atrás la mitad de los litros de Común que salÃan de los surtidores eran YPF. Hoy esa cifra se redujo a la vigésima parte y todo indica que prepara la despedida ya que su alicaÃdo consumo también desalienta al resto de las empresas.
Fuente: Surtidores
577 lecturas | Ver más notas de la sección Actualidad