
El ejecutivo, graduado de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, puso el foco en la recuperación mejorada mediante inyección de polímeros, el contexto económico y los desafíos que enfrenta la actividad convencional para sostener inversiones en la provincia.
Durante la entrevista, López Kessler repasó su vínculo personal y profesional con Comodoro Rivadavia y con la Cuenca del Golfo San Jorge. “Empecé mi carrera allá por 1996, hice toda mi primaria y la secundaria en Comodoro. Soy ingeniero en petróleo, trabajé prácticamente toda mi carrera en la cuenca con algún paso por Buenos Aires en alguna gerencia transversal y hace más de 15 años que estoy gerenciando activos en el sur”, relató.
El ejecutivo remarcó además el significado de trabajar en la región donde desarrolló buena parte de su trayectoria profesional. “Eso me llena de orgullo porque el compromiso es doble cuando uno trabaja en la cuenca y en el lugar donde le tocó desarrollarse como profesional, el compromiso aumenta”, sostuvo.
Luego de participar de una mesa de intercambio con referentes de Pan American Energy, CAPSA y Crown Point, López Kessler trazó un diagnóstico sobre el escenario que dejó la salida de YPF y las perspectivas que observa para los próximos años.
“El consenso general es que hay futuro, que lo peor ya pasó. Hubo una estela que dejó la salida de YPF que generó mucha incertidumbre y polarizó muchos recursos que fueron para la cuenca del no convencional hacia el oeste”, explicó.
Según planteó, ese escenario comenzó a cambiar con el ingreso de nuevos operadores y una mayor claridad sobre el futuro de los activos convencionales. “Hoy por hoy, con estos precios de crudo y con las nuevas operadoras que están empezando a gestionar, se ve un horizonte mucho más claro”, afirmó.
Tal como había adelantado ADNSUR , PECOM viene construyendo una estrategia para sus activos convencionales de la Cuenca basada en profundizar la recuperación mejorada, sumar perforaciones y desarrollar nuevas instalaciones dentro de los campos que ya opera.
La compañía no plantea su crecimiento a partir de una nueva ronda de adquisición de yacimientos, sino mediante sucesivos proyectos dentro de sus propios activos para compensar el declino natural de campos maduros y sostener los niveles de producción.
Un primer objetivo interno, fijado en 50.000 barriles diarios, ya fue alcanzado a partir de los más de 30.000 barriles diarios operados en Chubut y la producción de otros activos que la compañía posee fuera de la provincia.
La elección de Manantiales Behr y El Trébol estuvo vinculada, según explicaron desde la operadora, con la experiencia acumulada en recuperación terciaria y con las características que presentan ambos campos para este tipo de desarrollo.
Ese rumbo fue ratificado ahora por López Kessler, quien señaló que la recuperación mejorada mediante inyección de polímeros constituye uno de los ejes centrales de la estrategia de PECOM.
“La particularidad de PECOM es muy marcada en EOR, o sea inyección de polímeros. Tenemos un rumbo muy claro y por eso adquirimos los campos que tienen las mejores características para ese tipo de explotación”, explicó.
Y marcó la ambición de la compañía en ese segmento: “Nuestra meta es ser líderes mundiales en esa tecnología que es la inyección de polímeros para maximizar el factor de recobro de los campos”.
En el caso de Manantiales Behr, describió al activo como “100.000 hectáreas de un campo que es World Class, es el mejor campo de convencional que tiene hoy por hoy Argentina”.
López Kessler señaló que durante el proceso de salida de YPF se produjo una caída de inversiones y el campo comenzó a declinar. El desafío ahora, indicó, es revertir esa tendencia. “La apuesta nuestra no es solo contener el declino, sino topear la capacidad instalada que tenemos. Eso implicaría crecer y ser sustentables en los próximos años en esos niveles de capacidad instalada”, sostuvo.
López Kessler también diferenció la lógica de desarrollo de la Cuenca del Golfo San Jorge respecto de Vaca Muerta. “Son ligas distintas”, resumió. “El no convencional sigue siendo el vector del crecimiento principal de la industria, viene creciendo a tasas de dos dígitos y requiere mucho capital, optimizar el modelo factoría, bajar el costo de desarrollo y desarrollo de infraestructura para poder evacuarlo”, explicó.
Sin embargo, sostuvo que esa diferencia no significa que los campos convencionales hayan perdido sus oportunidades. “El convencional juega con otras reglas”, planteó.
Fuente: ADN Sur
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