
El anuncio coincidió con el comienzo de la Guerra en Medio Oriente que disparó el precio del gas. Por lo tanto, no está claro cuál será el resultado de la licitación. Más allá de eso, la principal duda que conlleva ese proceso es quién le va a pagar a ese privado lo que cueste importar el GNL. EconoJournal explica cuál es el plan del gobierno.
El gobierno decidió a comienzos de marzo que sea una empresa privada la que esté a cargo de comprar los cargamentos de Gas Natural Licuado (GNL) necesarios para cubrir el pico de demanda del próximo invierno. El anuncio coincidió con el comienzo de la Guerra en Medio Oriente que disparó el precio del gas. Por lo tanto, no está claro cuál será el resultado de la licitación. No obstante, la secretaria de EnergÃa, MarÃa Tettamanti, explicó el martes en Vaca Muerta Insights que van a esperar a comienzos de abril para conocer las ofertas y “si vemos que los valores son razonables vamos a seguir por este caminoâ€.
La principal duda que conlleva ese proceso es quién le va a pagar a ese privado lo que cueste importar el GNL, más el costo de regasificación que habrá que abonar a Enarsa por el acceso y el uso de la terminal, entre otros conceptos. Ese interrogante es clave porque el consumo se va a repartir entre el segmento de generación eléctrica, la industria y la demanda residencial, que tiene una tarifa regulada con valores muy por debajo de los costos que supondrá esa importación. Tettamanti indicó el martes que la SecretarÃa de EnergÃa está terminando de definir qué segmentos de la demanda pagará el costo pleno de importación del GNL y qué porcentaje del volumen importado se le adjudicará a cada uno.
Cómo ha venido funcionando el sistema
La funcionaria sostuvo que en los años anteriores el gas importado lo estuvieron pagando todos los contribuyentes a través de los impuestos. La empresa estatal Enarsa compraba el GNL a los precios internacionales y luego le vendÃa el 40% de ese gas a las distribuidoras al precio fijado en el cuadro tarifario, el cual estaba muy por debajo del costo de la importación. Por lo tanto, la diferencia se cubrÃa con subsidios.
Ahora bien, Tettamanti reveló además que como consecuencia de un esquema de incentivos mal alineados el Estado también terminaba subsidiando a muchas industrias de modo indirecto. ¿De qué forma? Las distribuidoras y algunas industrias para las cuales el gas es un insumo crÃtico tienen contratos en firme con productores o comercializadores por gasoducto –el gas “de base†del sistema contractualizado bajo el paraguas del Plan Gas, que es más barato que el gas “marginal†o de pico que se importa a un costo mucho mayor–.
Fuente: Econojournal
584 lecturas | Ver más notas de la sección Noticias Destacadas