
Fortín de Piedra no escapa de las generales de la crisis sanitaria que golpea al mundo, por lo que ha tenido que bajar su actividad. Ya el año pasado tuvo que desacelerar por cuestiones más domésticas: la macroeconomía argentina y el cambio de mando en la Casa Rosada. Sin embargo, la huella que dejó este yacimiento en Vaca Muerta permitió a Tecpetrol posicionarse, marcar una tendencia y tener todo listo para el despegue de una Argentina exportadora de gas. Ante estudiantes y jóvenes profesionales, el director general de Exploración y Producción de Tecpetrol, Horacio Marín, explicó la historia de Fortín de Piedra y puso en contexto las dificultades del megaproyecto de shale gas y condensado de Vaca Muerta.
A "Fortín" lo comenzó a estudiar un equipo de apenas cuatro personas full time que estudiaron todos los proyectos que podían asemejarse en México, Estados Unidos y Perú, sólo por mencionar lugares donde Tecpetrol tenía emprendimientos. "Viajamos mucho a Estados Unidos para complementar conocimientos. Era un trabajo de investigación enorme, con reuniones de varias horas y que terminaban con la elaboración de lo que llamamos el ladrillo: cada informe tenía entre 80 y 100 páginas. Así gestionamos el conocimiento", contó Marín. Todo esto fue necesario para comenzar a pensar la arquitectura que iba a tener un pozo de Fortín de Piedra.
"Fuimos disruptivos en Fortín de Piedra y fue la mejor decisión que tomamos", afirmó Martín. La Argentina estaba en los albores de Vaca Muerta con inversiones en su mayoría de YPF. La arquitectura de los pozos para el gas era diferente a la que estudiaba Tecpetrol. "Nosotros queríamos hacer más fracturas. Era difícil ir contra la corriente porque cada error nos podía costar millones de dólares", apuntó.
En Fortín de Piedra no había más que una estepa, hoy es un proyecto que se considera un ejemplo a nivel mundial" Este proyecto involucró a 5000 personas de distintas disciplinas y a más de 1000 pymes de Neuquén y otras provincias, dando inicio así a los "clusters" para colaborar con el desarrollo de Vaca Muerta. "Otras compañías están haciendo cosas que hacemos nosotros actualmente, después de toda esta investigación y esfuerzo. Esa es la forma en la que la industria se desarrolla y se hace cada vez más eficiente", contó el CEO de la petrolera del Grupo Techint.
Fortín de Piedra es un proyecto de u$s 2300 millones -la compañía lleva desembolsados u$s 2100 millones- y se puso en marcha en 18 meses para armar todo de cero, un plazo extraordinario. Marín contó como anécdota que en el último tramo para tener todo listo y empezar a perforar, faltaban 300 kilómetros de cables. A través de Tenaris, consiguieron un proveedor en Dubai y los trajeron luego de contratar un avión Antonov. "Este proyecto en 18 meses era un plazo impensado. (...)
Fuente: La Mañana de Neuquén
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