
Nuestra sociedad actual depende para su funcionamiento de los combustibles f贸siles. Hoy, el petr贸leo proporciona el 34% de la energ铆a total consumida a nivel mundial, el gas alrededor del 23% y el carb贸n el 28%. El petr贸leo ha modelado nuestra civilizaci贸n, creando nuevas condiciones de vida, estableciendo nuevos escenarios geopol铆ticos y transformando las ideas sobre econom铆a, desarrollo social e innovaci贸n tecnol贸gica. Hasta principios de este siglo, el petr贸leo y gas convencional alcanzaba para satisfacer la demanda y era un recurso barato, pero el aumento del consumo energ茅tico mundial y la declinaci贸n de los yacimientos convencionales abrieron las puertas para el desarrollo y la producci贸n de lo que se conoce como recursos no convencionales.
La explotaci贸n de estos recursos es imprescindible para satisfacer el crecimiento de la demanda de hidrocarburos, ya que todav铆a, y por varias d茅cadas, no tendremos fuentes energ茅ticas alternativas para poder reemplazarlos. Adem谩s, nuestro pa铆s tiene un gran potencial de hidrocarburos no convencionales, lo que nos permitir铆a volver a recuperar el autoabastecimiento, garantizar as铆 nuestra seguridad energ茅tica y ahorrar miles de millones de d贸lares que hoy gastamos en importaci贸n de energ铆a. Es en este contexto que algunos grupos ambientalistas locales est谩n copiando un discurso antifracking naif que sin sustento ni evidencias cient铆ficas ha proliferado en EE.UU. y algunos pa铆ses europeos. No proponen alternativas viables al desarrollo del shale y tampoco pruebas de los supuestos da帽os ambientales que podr铆a causar la explotaci贸n de estos recursos. A veces, este discurso es receptivo por parte de la poblaci贸n, que sin conocimientos de la problem谩tica, tiene una natural preocupaci贸n por las cuestiones ambientales.
Sin embargo, cuando de dar evidencias se trata, algunos 鈥減ersonajes鈥 de la causa antifracking reconocen su desconocimiento. Como ejemplo de esto tenemos el caso de Roberto Ochand铆o, un eco- activista que se presenta en diferentes ciudades del pa铆s para hablar en contra del desarrollo del gas y petr贸leo no convencional.
As铆, en una declaraci贸n ante un juez que investigaba una medida cautelar, declar贸 que: 鈥渘o tiene la especialidad en materia ambiental y que por esta raz贸n no puede emitir un juicio de valor respecto a las normas ambientales aplicadas鈥. Lo extra帽o es que Ochand铆o fue el perito, supuestamente experto, presentado por Marcelino Luis Pintihue, demandante de la acci贸n cautelar contra YPF para que no utilice agua y la t茅cnica de estimulaci贸n hidr谩ulica en un pozo del yacimiento 鈥淓l Tr茅bol鈥, en Chubut.
En este mismo escrito, se destaca que: 鈥淩especto al punto de pericia sobre el riesgo de contaminaci贸n de las fuentes de agua del Tr茅bol, declara (Ochand铆o) que el agua subterr谩nea no es su especialidad鈥.
Adem谩s, es el mismo Ochandio quien revela su desconocimiento acerca de las t茅cnicas y tecnolog铆as de 煤ltima generaci贸n utilizadas para resguardar las napas de agua y toda la estructura del pozo: 鈥渟obre las medidas preventivas adoptadas en el proyecto manifiesta que no puede opinar sobre la suficiencia de las mismas para proteger el medio ambiente, por no tener la especialidad ni experiencia鈥. A pesar de este reconocimiento ante la justicia, Ochandio se anima a hablar a p煤blicos no especializados, present谩ndose como un experto y haciendo campa帽a anti fracking en Neuqu茅n, Trelew, Puerto Madryn, Bariloche, Benito Ju谩rez y otros municipios de la cuenca de Claromec贸, sobre qu铆micos peligrosos y terremotos y otras falacias. Cabe preguntarse, entonces, 驴qu茅 intereses hay detr谩s de Ochandio promoviendo este discurso? 驴Ser谩 tal vez el de los sectores que ganan si Argentina sigue importando hidrocarburos?
Fuente: Energy Press
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