
Mientras tanto, representantes del sector reconocen que la ausencia de incrementos en el precio en el surtidor pega de lleno en una actividad que navega entre la merma en la comercialización y el ascenso permanente de los costos. A partir de esa realidad, los estacioneros intensificaron el diálogo con el Gobierno con el fin de solicitar facilidades y cambios en la estructura de ventas para de alguna forma recuperar rentabilidad.
En esa dirección, y según detallaron a iProfesional fuentes de CECHA –la confederación que integra a los empresarios del expendio de todo el país–, voceros del sector se reunieron esta semana con Juan José Carbajales, subsecretario de Hidrocarburos, con una lista de pedidos que las estaciones de servicio consideran clave para garantizar la continuidad.
En el encuentro, los actores de la comercialización blanquearon la necesidad de una mejora en las comisiones que perciben de las petroleras, solicitaron que se acoten los tiempos en que reciben la retribución de las tarjetas de crédito y pidieron acceso a créditos para todo el sector.
En diálogo con este medio, Guillermo Lego, gerente de CECHA, explicó que del precio de venta del litro de nafta, las estaciones de servicio perciben un margen bruto del 10 por ciento, que luego se achica a un 5 por ciento a partir de los pagos de sueldos y otras acciones que llevan a cabo los puntos de expendio.
Para los empresarios del expendio, una mejora del 1 por ciento en ese margen les permitiría enfrentar de otra forma la menor venta.
"Es una posibilidad que contribuiría mucho para mejorar el mal momento que sufren sobre todo las estaciones de servicio que venden menos. Serviría que las petroleras nos garanticen un margen bruto de por lo menos el 11 por ciento. Por supuesto que también hacen falta otras cuestiones que expusimos", dijo.
Lego también expuso como complicación la demora de las tarjetas a la hora de rendir las operaciones que se cubren con plástico.
"Siguen pagando por lo menos 20 días después de concretada la operación. Es un dolor de cabeza que no cambia. Transmitimos que esa demora nos complica enormemente porque la inflación no se detiene. Y los costos siempre se han mantenido en alza más allá de la predisposición del Gobierno por escucharnos", comentó.
En paralelo, los empresarios de la comercialización se mantienen expectantes respecto de qué ocurrirá con el precio de las naftas a partir del 1° de marzo, momento en que debería generarse un incremento en los surtidores a partir de la actualización de impuestos sobre el combustible.
"Todo depende de lo que decida hacer YPF. Hoy por hoy, y ante la ausencia de un decreto que fije el congelamiento, el valor no aumenta por decisión de la petrolera a partir de un pedido del Presidente. Hay que ver si se dan cambios en marzo ya que ahí debería agregársele al precio del litro la carga impositiva que se aplazó en este tiempo", indicó a iProfesional Gabriel Bornoroni, titular de CECHA. (...)
Fuente: iProfesional
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