
Esto ser铆a una continuidad de los planes que se implementaron a partir del 2008, y que tendr谩 en esta ocasi贸n un precio superior a la media internacional, con el fin de encaminar la producci贸n del gas. El dilema, una vez m谩s, es saber c贸mo se comportar谩 la macroeconom铆a y el compromiso en la inversi贸n.
El Plan Gas 4 es un condensado de est铆mulos que incluir铆a un precio de USD3,5 el mill贸n de BTU para la generaci贸n de electricidad y consumo domiciliario.
Que se alcancen determinados objetivos de producci贸n, los cuales evitar铆an o bajar铆an las importaciones (que significa erogar d贸lares desde las flacas arcas del Estado) y el mejoramiento de las reservas gas铆feras.
A su vez, es muy probable que contin煤e alg煤n subsidio a la producci贸n. Adem谩s, se deber谩n mantener los puestos de trabajo.
Este posible plan surgi贸 a partir de las conversaciones entre el Gobierno y las petroleras, las cuales se帽alaron que, de haber precios similares a los internacionales en el mercado local, no habr铆a capacidad para reponer reservas y producir nuevos pozos. Por lo cual, en dos o tres a帽os, la importaci贸n ser铆a inevitable y mayor a la actualidad.
Con este rumbo que parece haber tomado el Gobierno, qued贸 en el pasado la idea de las distribuidoras de gas por red, con el apoyo del Enargas, formaran un pool de compra (como es la Cammesa de la electricidad) que discuta y adquiera en bloque el gas que consumen los hogares argentinos, tirando a la baja el precio del mill贸n de BTU que hoy pretenden las productoras.
El deseo a futuro, entonces, es que si por v铆a precio (USD3,5 el mill贸n de BTU o valores de nafta sacados con un barril de USD50) los argentinos financiar谩n a toda la industria, y principalmente a YPF, se cumplan los objetivos pactados. Esto ser铆a la mejor retribuci贸n al esfuerzo que hacen los consumidores al abrir sus billeteras para abonar energ茅ticos que est谩n por encima de la media internacional.
Zonas grises y desaf铆os Si bien las boletas de los domicilios llegan en pesos, el gas que compran las distribuidoras a las petroleras est谩 pactado en d贸lares. En este punto tiene una fenomenal incidencia la macroeconom铆a. Principalmente, la devaluaci贸n. Para ver sus efectos negativos solo hay que recordar c贸mo variaron las boletas que abonaron los usuarios en los cuatro a帽os del macrismo.
La devaluaci贸n en tiempos de Macri fue del 600% (de un d贸lar de $10 a otro de $61 en cuatro a帽os). En lo que va de la gesti贸n de Alberto Fern谩ndez es de casi un 20%, aproximadamente. Demos un ejemplo para entender la situaci贸n: las distribuidoras hubieran pagado en marzo el gas comprado con un d贸lar a $61. Si hoy tuviesen que abonar la factura del mes, ser铆a con un d贸lar de $73. Respecto de este diferencial, que en tiempos de la gesti贸n anterior fue abismal, ser铆a interesante saber c贸mo actuar谩 el Gobierno.
Y la duda que surge es qui茅n abonar谩 el diferencial por devaluaci贸n: el usuario, el Estado o se le quitar谩 dinero a la inversi贸n en infraestructura en las redes de gas. O tal vez habr谩 que congelar el tipo de cambio. No hay nada oficial ni presentado formalmente; sin embargo, las cartas ya est谩n echadas y todos coinciden en que debe haber energ铆a para inyectar a la recuperaci贸n en el pospandemia. Sigue en an谩lisis el c贸mo.
Fuente: BAE
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