
Según detallaron aquí a un grupo de periodistas los principales directivos de la compañía, en las próximas semanas pondrán en marcha el método de “lixiviación por pila” para aprovechar –mediante el uso de cianuro– las denominadas piedras de “baja ley”, que contienen menos de 6 gramos por cada tonelada de mineral bruto.
La disparada del oro, que trepó de u$s1.400 a u$s1.750 por onza en lo que va de 2011 pero que se cuadruplicó en los últimos cuatro años, movilizó inversiones en todo el mundo por parte del puñado de multinacionales que se reparten el negocio de la minería metalífera a cielo abierto.
Para este año, la empresa prevé facturar unos u$s300 millones, con una producción de 2,7 millones de onzas de plata y 211.000 onzas de oro, y emplea a 1.084 personas en forma directa.
COSQUILLAS
Pese a la mejora para el negocio, el gerente de Sustentabilidad de la compañía, Eduardo García de las Longas, protestó por la reciente decisión del Gobierno de obligar a las mineras a liquidar las divisas que generan sus exportaciones en el país, como están forzados a hacerlo desde 2002 las empresas de todos los demás sectores, con excepción del petrolero, al que también se le recortó un mes atrás el privilegio.
“Nosotros vamos a dejar asentada nuestra disconformidad. Es un beneficio que teníamos y las inversiones habían llegado en parte por eso. Se hace difícil explicarle a los inversores que uno tiene estabilidad fiscal por ley pero le cambian las reglas cada cinco minutos”, se quejó. El precio récord del oro y los dos millones de onzas que todavía quedan en reservas probadas del yacimiento, no obstante, hacen que la compañía busque extender cada vez sus operaciones. Cada barra de “bullion doré”, de 22 kilos (dos de oro y 20 de plata), vale 110 mil dólares. De ahí que el incremento salarial de 33% que concedió este año a los mineros bajo convenio (que ganan unos $9.000 mensuales) apenas haya hecho cosquillas en sus finanzas.
TONELADAS
Cerro Vanguardia, que comenzó a mediados de los `90 a explotar con cianuro pozos múltiples (multipits) a cielo abierto, ya había inaugurado en 2009 una sección de minas subterráneas para maximizar el aprovechamiento del yacimiento. Ahora, con el nuevo mecanismo, extenderá la vida útil de la mina hasta 2023. La “lixiviación por pila”, a diferencia de la tradicional, no realiza la mezcla del mineral con el cianuro en piletones, sino en una suerte de silobolsas que se arman con membrana aislante sobre la tierra. En medio de las rocas de baja ley, en el interior de esos chorizos de una cuadra de largo se coloca un caño agujereado por donde se libera el cianuro.
El concentrado que decanta luego permite acuñar el “bullion doré”, como se conoce a los lingotes de plata y oro que exporta la compañía hacia Suiza, donde los metales terminan de separarse. García de las Longas se esforzó por demostrar durante una recorrida de prensa por el yacimiento que el uso del cianuro en la actividad no es nocivo para la salud, como denuncian los ambientalistas. “Es un mito que los países ricos no lo usan y nosotros tenemos la única planta en el mundo con sistema de recuperación de cianuro, que permite reaprovechar el 95% de lo que el proceso suele dejar como desecho”, sostuvo. Sin embargo, las cantidades utilizadas son muy elevadas, sólo en Cerro Vanguardia consume 44 toneladas de cianuro por mes.
LAS MUJERES ENTRAN DE A POCO
Contra la ancestral tradición minera que prohíbe el ingreso de mujeres en los pozos para evitar que “la Madre Tierra se ponga celosa”, las multinacionales de la megaminería empezaron a emplear mujeres para no sumar más enemigos a los que ya tienen por razones ambientales. En Cerro Vanguardia trabajan 89 mujeres (contando a las tercerizadas) de un total que ronda los 1.200, también entre los efectivos y los contratados.
Ese 8% es presentado como una cifra elevada por la compañía en comparación con otras del sector. La localidad de San Julián, por su parte, vive al compás de la minería. Su población bordea los 14.000 habitantes luego de haber caído a cerca de 5.000 en el momento más lúgubre para la economía de la región, antes de que operara la mina. La pregunta que se hacen muchos aquí es qué pasará después de 2023, cuando cierre. Mientras tanto, la dependencia es tal que cada vez que suben los sueldos de los mineros, los precios en el pueblo se elevan automáticamente. A veces, el mismo día.
Fuente: Diario BAE
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