
El 30 de diciembre último con los votos de los legisladores afines a Weretilneck y un grupo de radicales que responden al ex gobernador Horacio Massaccesi, el gobernador obtuvo el aval para renovar por diez años los contratos con las petroleras YPF, Tecpetrol, Petrobras y Entre Lomas con el compromiso de inversión de 3000 millones de dólares y, entre otros aportes, un bono de 251 millones para municipios. Los bloques peronistas ligados al kirchnerismo y al senador Miguel Pichetto se retiraron de la sesión y no votaron ante la clara derrota. La ley, que se aprobó en paquete con los cuatro acuerdos, despertó una serie de denuncias –por el momento sólo mediáticas– contra el gobernador por la presunta “compra de votos” a legisladores de la UCR y una estrategia para manipular la deuda impositiva de dos petroleras para avanzar con las renegociaciones.
Martín Soria, intendente de General Roca y presidente de la Liga de Intendentes del Frente para la Victoria, dijo a La Nación que desde octubre se reclamó mayor transparencia en la renegociación. “Lo más grave es conocer los mails escandalosos del gobernador pidiendo que disimulen la deuda de las empresas, en una acción delictiva”, sentenció.
El roquense se refirió a un supuesto intercambio de mails que fue revelado por medios regionales en los que Weretilneck cruza mensajes con su ministro de Hacienda, Alejandro Palmieri, y el presidente de la Agencia de Recaudación, Agustín Domingo, para ordenar una serie de medidas para “pulir” la deuda de Tecpetrol y el pago bajo protesta de Petrobras, con quienes renovarían los contratos. Nadie en el gobierno desmintió esos mails y sólo Weretilneck se quejó ayer del “espionaje” a sus funcionarios.
Trascendió, además, un acuerdo del gobernador con un sector del radicalismo –ligado a Massaccesi– para beneficiar con obras a cuatro municipios que gobierna la UCR, entre ellos, Viedma, la capital provincial, a cambio del voto de algunos legisladores.
El bloque Néstor Kirchner, que integran legisladores de La Cámpora y el Movimiento Evita, comparó el presunto acuerdo previo con la UCR con el caso de las coimas en el Senado para la sanción de la flexibilización laboral durante el gobierno de Fernando De la Rúa. “Canjean el acompañamiento de la renegociación trucha, hecha entre gallos y medianoche, por obras para municipios radicales. ¿Qué diferencia hay con la Banelco?”, se preguntó Soria.
Además, los intendentes del Frente para la Victoria se enteraron recién tras la sesión extraordinaria de un artículo que establecía la obligatoriedad a los municipios de presentar proyectos de obras que se someterían a análisis del Ejecutivo provincial para su aval y sólo así se transferiría el cupo del bono correspondiente.
Esa cláusula fue rechazada por 26 de los 33 intendentes rionegrinos que ayer, en una reunión en Viedma, decidieron negarse a presentar los proyectos exigidos por la provincia y reclamar el pago del bono. “No vamos a presentar proyectos porque avasallan nuestra autonomía. Reclamamos esos fondos y si el gobierno no accede, se recurrirá a la Justicia con un planteo de inconstitucionalidad”, explicó a la nacion la intendenta de Bariloche, María Eugenia Martini (PJ).
PROTAGONISTAS DE UNA PUJA EN CLAVE ELECTORAL
-Miguel Pichetto, Senador (FPV): Enfrentado con Weretilneck, lidera al kirchnerismo provincial que se retiró de la votación de los contratos petroleros en la Legislatura. Aspira a gobernar la provincia.
-Martín Soria, Intendente de General Roca: El jefe comunal lidera a los intendentes que acusan al gobernador de haber comprado votos y de ocultar beneficios impositivos a las petroleras.
-Alberto Weretilneck, Gobernador de Río Negro: Alineado con Sergio Massa, el gobernador enfrenta la avanzada del grueso de los intendentes, enrolados en el kirchnerismo. No negó las acusaciones y denunció espionaje.
Fuente: La Nación
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