
Según comentaron fuentes de la industria petrolera a El Inversor Online, el martes pasado se firmó un acta en la Comisión de Planificación y Coordinación Estratégica del Plan Nacional de Inversiones HidrocarburÃferas para habilitar la compra de un buque de crudo de tipo liviano, el más demandado por las refinerÃas locales.
El barco cargado con hasta 150.000 metros cúbicos (m3) de petróleo arribará al paÃs a fines de febrero o a más tardar, a principios de marzo, indicaron dos directivos del sector, sin relación entre sÃ. Lo más probable es que se compre crudo Bonny Light de Nigeria, de caracterÃsticas muy similares al hidrocarburo que se extrae en la cuenca Neuquina, conocido en la jerga como Medanito.
La oferta de ese tipo de crudo se redujo en los últimos años como resultado de la declinación de los principales yacimientos neuquinos. De ahà la necesidad de reforzar la producción local con crudo importado.
La operación se concretará bajo la órbita de la resolución 1/2014 de la Comisión controlada por el ministro de EconomÃa, Axel Kicillof, que en enero del año pasado estableció un sistema especial para subsidiar la compra de petróleo en el exterior con el objetivo de reducir la importación de derivados ya destilados como las naftas, el gasoil y el fuel oil, más caros.
En ese momento, con el precio del hidrocarburo en torno a los 100 dólares, Enarsa financiaba a pérdida la adquisición de petróleo y lo vendÃa más barato a las refinadoras, que pagaban US$ 82 a la empresa estatal de energÃa.
La situación cambió de manera radical a raÃz del derrumbe del precio internacional del crudo, que cayó un 100% desde junio a la fecha. A los valores actuales del crudo, en la lÃnea de los 50/55 dólares, un barril de petróleo Bonny light, puesto en las costas argentinas cuesta no más de 60 dólares.
Es decir, casi un 25% menos que los 77 dólares que vale hoy el Medanito de Neuquén. Para un cargamento de unos 150.000 metros cúbicos, como el que llegarÃa al paÃs a fines de febrero la diferencia es de hasta 20 millones de dólares a favor de Enarsa.
La operación arrojará un resultado muy poco habitual: le permitirÃa a la compañÃa estatal de energÃa -que quedó relegada de la consideración oficial tras la estatización de YPF- concretar una operación rentable, toda una rareza para una de las empresas que basan su operación en las transferencias de recursos que reciben del Estado.
Desde el punto de vista de las cuentas públicas, el resultado no serÃa tan beneficioso, pero al menos le permitirÃa al Gobierno aumentar la oferta de subsidios al sector petrolero para evitar un desplome de la actividad, sin la necesidad de poner más recursos propios.
Fuente: El Inversor Enérgetico & Minero
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