
El 26 de enero, el CEO y presidente de YPF, Miguel Galuccio, viajó a China para mantener reuniones con directivos del gigante petrolero Sinopec, pero se volvió con la firma de un MOU (memorando de entendimiento) bajo el brazo. El objetivo expuesto de ambas compañías es el desarrollo de la promisoria formación Vaca Muerta.
Los chinos, alentados por las publicitadas virtudes del suelo neuquino, acordaron trabajar sobre un marco de intercambio de conocimientos, experiencias e inversiones con los argentinos. Así, el 28 de enero se cerró un sorpresivo, pero meditado, acuerdo cuyos aspectos técnicos deberían definirse sobre principios de marzo.
Por lo pronto, el MOU permitirá al conglomerado petroquímico de Beijing pensar en recursos no convencionales, algo en lo que tienen experiencia, y a los argentinos conseguir recursos frescos para trabajar y acercarse un paso más al horizonte del autoabastecimiento energético. La información sobre lo rubricado es aún escasa, pero se sabe que Miguel Galuccio y el presidente de Sinopec, Chengyu Fu, acercaron posiciones para conformar un “Joint Venture integrado” para cubrir distintos segmentos de mercado, tanto del upstream como potencialmente del downstream.
A través de una comunicación oficial, la compañía argentina explicó que “la subsidiaria local, Sinopec Argentina Exploration and Production SA (SAEPSA), ya inició un due diligence técnico sobre ciertas áreas de exploración y desarrollo con objetivo Vaca Muerta, junto a equipos técnicos de YPF. “Es algo habitual este tipo de procedimientos para el intercambio de información clasificada sobre áreas y operaciones”, explicó una fuente de la empresa argentina.
“Este entendimiento nos parece un gran avance, porque abre nuevas posibilidades para YPF y el país en un contexto particular del escenario energético mundial y es muy importante que un player como Sinopec se interese en elegirnos como partner of choice”, dijo en aquel entonces Galuccio desde Beijing.
“El país tiene la necesidad de desarrollar sus recursos, y para eso necesita largo plazo; es fundamental la continuidad de los proyectos sin perder el foco del camino emprendido, más allá de los sube y baja de precio para desarrollar la industria de manera sustentable”, aclaró sobre la firma del acuerdo en un contexto de crisis global producto de la caída de los precios del crudo.
A pesar de las explicaciones sinuosas, el convenio marco de trabajo conjunto derivaría en un fluido intercambio de know how por parte de los argentinos, y fondos por parte de los chinos. “Ellos tienen una importante formación con recursos no convencionales que no han desarrollado y no sería de extrañar que estén buscando expertos para comenzar a hacerlo”, añadió la fuente.
Es decir, la potencial asociación contempla el desarrollo conjunto de proyectos de inversión en desarrollos convencionales y en no convencionales. YPF ayudaría a Sinopec a desarrollar su producción, mientras que la empresa oriental podría invertir junto con YPF para aumentar la producción de shale en Argentina.
Sinopec, cuya base está ubicada en la ciudad de Beijing, ya es el cuarto principal productor de petróleo de Argentina, pero no tiene aún participación en no convencionales. Posee en nuestro país 1.500 pozos operativos y genera 4.000 puestos de trabajo.
La firma de este MOU con Sinopec impulsó además la relación entre ambas compañías, quienes ya son socias en el área La Ventana, ubicada en la provincia de Mendoza, tras un acuerdo que firmaron en el mes de agosto de 2014 para extender la operación conjunta hasta el 2027.
En la tierra del vino las dos compañías trabajan en proyectos que incluyen la realización de sísmica 3D, la perforación de pozos exploratorios y de desarrollo y la construcción y reacondicionamiento de plantas de tratamiento e inyección por más de 300 millones de dólares.
Este entendimiento de ambas empresas en el marco de una multiplicidad de intercambios económicos entre ambos países sigue la línea estratégica trazada por los acuerdos que YPF ya tiene firmados con otros players mundiales, como Chevron en Loma Campana, Dow en El Orejano y con Petronas para el desarrollo de shale oil.
Sobre el acuerdo, y lejos de Neuquén, trascendió que el otro punto en el que Sinopec tiene interés es en el manejo de la relación con los gremios petroleros. En la provincia de Santa Cruz los chinos enfrentan serios cuestionamientos debido a sus políticas de recursos humanos y amenazas de despidos frente a la crisis internacional derivada del derrumbe del precio del petróleo. Por su parte, YPF intentará asociarlos a un proyecto en el área Bajada de Añelo.
A fines del año pasado, la compañía cerró la compra de ese activo junto a otros en la provincia de Neuquén, para allanar el camino al acuerdo con la malasia Petronas. El gobierno neuquino, mientras tanto, espera que las promesas de inversión hechas por Miguel Galuccio se concreten. YPF, por otro lado, sigue buscando socios.
Fuente: Diario La Mañana Neuquén
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