
Enarsa quiere desprenderse de los activos que posee en el negocio de generaci贸n el茅ctrica. La empresa estatal lanzar谩 una licitaci贸n para vender o concesionar las centrales t茅rmicas Ensenada Barrag谩n, ubicada en La Plata, y Brigadier L贸pez (Santa Fe). Son centrales t茅rmicas que est谩n operativas pero cuya construcci贸n qued贸 inconclusa por demoras del gobierno anterior. Por eso, la intenci贸n del Gobierno es vender o concesionar la central a alg煤n privado con el compromiso de finalizar el proyecto, que prev茅 la instalaci贸n de una turbina de vapor para cerrar el ciclo combinado. Se requiere una inversi贸n cercana a los US$ 250 millones, un monto que el Gobierno no quiere financiar por su impacto fiscal.
La trama contempla un cap铆tulo engorroso por sus esquirlas pol铆ticas: antes de sondear el inter茅s de los privados, Enarsa deber谩 rescindir el contrato de construcci贸n que estaba a favor de la UTE conformada por Iecsa, la constructora de 脕ngelo Calcaterra, primo del presidente Mauricio Macri, y de la espa帽ola Isolux. El consorcio le reclam贸 al Estado $ 5700 millones 鈥搖nos US$ 380 millones al tipo de cambio oficial- por el incumplimiento de los t茅rminos contractuales establecidos para el proyecto Ensenada Barrag谩n, una planta que a煤n se encuentra inconclusa. La presentaci贸n administrativa fue iniciada durante el gobierno de Cristina Fern谩ndez de Kirchner y se mantiene viva hasta la actualidad.
El requerimiento econ贸mico se explica, en rigor, por tres puntos centrales: Calcaterra 鈥搎ue conduce las negociaciones con Enarsa en torno a Ensenada Barrag谩n- cuestion贸 la aplicaci贸n del Decreto 1295/02 de Redeterminaci贸n de precios de obras p煤blicas por no indexar el presupuesto del proyecto en base a la inflaci贸n real de la Argentina; advirti贸 que el Ministerio de Planificaci贸n, que dirig铆a Julio De Vido, modific贸 la ingenier铆a de la usina, por lo que gener贸 un encarecimiento de los costos totales, que no fueron reconocidos; y solicit贸 fondos adicionales para pagar los suelos de los trabajadores afiliados a UOCRA que permanecen sin actividad desde hace 10 meses por la indefinici贸n en torno al futuro del proyecto.
Lo concreto es que en los pr贸ximos d铆as Enarsa rescindir谩 el contrato que favorece a Calcaterra. Estaba previsto que los documentos de cierre se firmen el 20 de septiembre, pero esta semana se decidi贸 postergar la r煤brica hasta el 20 de octubre. Hugo Balboa, presidente de Enarsa, encabeza personalmente esas negociaciones con soporte del abogado H茅ctor Pozo Gowland, especializado en regulaci贸n del sector el茅ctrico. Lo curioso es que, una vez que se acuerde la rescisi贸n, Enarsa volver铆a a contratar al Iecsa-Isolux bajo el esquema de contrato de 鈥渃osto administrado鈥 hasta que se concrete, dentro de algunos meses, el desembarco del nuevo privado que se har谩 cargo de terminar la central t茅rmica.
El funcionamiento interno del consorcio Iecsa-Isolux se fue desgastando por la visi贸n encontrada entre sus socios. El primo de Macri quiere cerrar cuanto antes el diferendo con Enarsa para evitar que el desgaste p煤blico y medi谩tico comprometa sus planes de venta de Iecsa, que est谩 cerrando un due dilligence con dos empresas chinas para salir del negocio de la construcci贸n. Su contraparte espa帽ola, en cambio, mantiene una postura de negociaci贸n m谩s firme. Isolux est谩 cargo de la construcci贸n de la central Brigadier L贸pez en Santa Fe.
Balboa -que responde de manera directa al ministro Juan Jos茅 Aranguren- no est谩 dispuesto a reconocer la indemnizaci贸n que reclama Calcaterra. Aceptar铆a pagar por los materiales acopiados en la central Ensenada Barrag谩n, que tendr铆an un costo cercano a los $ 800 millones. Y otro tanto por productos e insumos que permanecen en el Puerto de Buenos Aires importados a nombre del t谩ndem Iecsa-Isolux. La rescisi贸n podr铆a tener un costo de entre 1500 y 2000 millones de pesos. Aunque ese dinero se recuperar谩 cuando Enarsa concesione o venda la central, coincidieron fuentes gubernamentales y privadas. 鈥淚ecsa propuso terminar la central a cambio de $ 4000 millones adicionales, pero esa posibilidad est谩 descartada鈥, agregaron.
La construcci贸n de Ensenada Barrag谩n gener贸 un c煤mulo de sombras y sospechas de corrupci贸n en torno a los v铆nculos de 脕ngelo Calcaterra con el ex ministro de Planificaci贸n Julio De Vido. La usina ubicada a las afueras de La Plata es la m谩s cara de las que lanz贸 el kirchnerismo. El Estado lleva invertidos cerca de US$ 1.100 millones cuando el presupuesto inicial no superaba los US$ 850 millones. Pese a eso, la planta se encuentra en funcionamiento s贸lo al 70% de su capacidad (genera 560 megawatt de energ铆a con dos turbinas a gas) porque nunca fue terminada.
En la industria denuncian graves incongruencias t茅cnicas en el desarrollo de la obra. La m谩s flagrante es la construcci贸n de un acueducto hasta el arroyo El Gato para descargar el agua utilizada en el proceso de refrigeraci贸n de la central. Fue una imposici贸n del ex gerente de Energ铆a El茅ctrica de Enarsa, Santiago Pierro, que fue separado de su cargo en 2013 sospechado de favorecer a beneficiarios del programa de Energ铆a Distribuida. Iecsa hab铆a propuesto, como se estila en este tipo de usinas, construir una torre de refrigeraci贸n de hormig贸n. Era la opci贸n m谩s m谩s sustentable (porque permite reutilizar el agua utilizada en un sistema cerrado circular) y m谩s econ贸mica. Sin embargo, Enarsa decidi贸 鈥揷on el respaldo de la consultora internacional Boreua Veritas鈥 modificar la ingenier铆a y orden贸 la construcci贸n de un acueducto de casi 4 kil贸metros hasta el arroyo El Gato que encareci贸 y complejiz贸 significativamente el proyecto. El tendido de ese acueducto hoy permanece inconcluso y es uno de los aspectos t茅cnicos que m谩s engros贸 el presupuesto inicial y hoy forma parte del resarcimiento que reclama Calcaterra.
Fuente: El Inversor Online
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