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“La energía sigue siendo parte del problema económico”

10/09/2019 | ARGENTINA | Actualidad | 862 lecturas | 150 Votos



A fin de revertir el déficit de la balanza energética, la Argentina debe aprovechar sus ventajas competitivas en el gas, según la visión especializada de Daniel Montamat, quien vislumbra a largo plazo un contexto mundial favorable para ese mercado.




En una anterior presentación en el Rotary Club de Buenos Aires, en el año 2007, Daniel Montamat había dejado una frase contundente sobre la realidad del sector energético argentino: “El paciente está en terapia y con pronóstico reservado”. Más de una década después, sostuvo, el paciente se encuentra en recuperación y con pronóstico de alta. “Pero, cuidado, puede haber recaídas”, advirtió el director de YPF y exsecretario de Energía de la Nación en el marco del ciclo de conferencias Hacer por la Argentina.

Según sus palabras, a nivel global se observan dos grandes tendencias en el paradigma de la oferta energética: una sustitución intra-fósil de gas natural que reemplaza carbón (fundamentalmente) y petróleo, por un lado, y una diversificación de fuentes con mayor protagonismo de las renovables, por otro. “En tercer lugar, podría mencionarse una progresiva electrificación de la matriz de consumo final como consecuencia de la mayor importancia de los automóviles eléctricos”, acotó.En cuanto a la demanda, señaló, se verifica una paulatina descarbonización en función de la lucha contra el cambio climático, y la introducción de Internet en las redes eléctricas, que se están volviendo inteligentes. 

“Hay dos vectores tecnológicos que pueden acelerar o ralentizar estas tendencias: el almacenamiento de electrones a escala con costos que permita un desarrollo comercial masivo y la penetración del hidrógeno en el parque automotor a partir de las celdas de combustibles”, expuso.En la Argentina, advirtió, las decisiones suelen tomarse a espaldas de lo que pasa en el mundo. “La planificación energética del país a largo plazo puede cabalgar en estas tendencias globales, aprovecharlas y traducirlas en ventajas comparativas para nuestro aparato productivo y nuestras familias”, aseguró. En ese sentido, resaltó la disponibilidad de una matriz energética mayoritariamente gasífera. “Es cierto que también tenemos mucho potencial por desarrollar en el ámbito de las energías renovables, pero estas fuentes son complementarias en el tiempo. La prioridad es avanzar con la transición gasífera”, sentenció.Montamat 

"Para llevar adelante una estrategia a largo plazo, agregó, lo primero que debe asumirse es que la energía sigue siendo parte del problema económico. “El impacto de la mala gestión sectorial aún se nota en las cuentas externas y públicas. Hasta 2011 tuvimos superávit en la balanza comercial del segmento. El año pasado, el déficit llegó a los u$s 2.339 millones”, graficó.

Solución económica

En 2014, recordó Montamat, el país llegó a tener subsidios energéticos por alrededor de u$s 20.000 millones. “En 2018, éstos estaban presupuestados en u$s 4.000 millones, pero por la devaluación subieron hasta los u$s 7.121 millones. Y para esta temporada se esperan subsidios por u$s 4.866 millones, una cifra que todavía resulta importante, aunque es un 32% menor que la del año pasado”, cuantificó.

Esta generalización indiscriminada de subsidios, opinó, beneficia más a los ricos que a los pobres. “Para que la energía deje de ser un problema y se transforme en parte de la solución económica del país, hay que tomar conciencia del potencial de recursos no convencionales técnicamente desarrollables”, manifestó.A su entender, hay 170.000 millones de barriles de petróleo equivalentes por explotar, de los cuales 27.000 millones corresponden al shale oil y 143.000 millones al shale gas. Sólo Vaca Muerta, detalló, representa 70.000 millones (16.000 y 54.000, respectivamente). 

“Hace falta aumentar significativamente los niveles de producción. Hoy se obtienen en promedio 500.000 barriles diarios de petróleo en la Argentina, pero en cinco años ese número podría trepar hasta los 900.000. Con respecto al gas, la actual extracción de 136 millones de metros cúbicos (m³) por día podría cubrir fácilmente los 180.000 millones, y a partir de ahí crecer a escala internacional”, completó.(...)

Fuente: Revista Petroquímica

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