
En las últimas semanas el proyecto de exportación de Gas Natural Licuado (GNL) desde la costa rionegrina ha ocupado un lugar central en el debate público. Se lo presenta como una oportunidad histórica para la provincia y como el inicio de una nueva etapa de desarrollo económico.
Sin dudas se trata de una inversión de enorme importancia para la Argentina. El desarrollo de la exportación de gas puede posicionar al paÃs como un actor relevante en el mercado energético global y abrir una nueva etapa para el aprovechamiento de los recursos de Vaca Muerta.
Para comprender correctamente su impacto en RÃo Negro es necesario separar entusiasmo
En números
del empleo local se promueve, orientado a favorecer la contratación de trabajadores rionegrinos.
de realidad y analizar el proyecto desde sus aspectos jurÃdicos, económicos y tributarios.
El primer punto que debe entenderse es quién es el verdadero dueño del recurso. En Argentina, las regalÃas hidrocarburÃferas corresponden a la provincia donde se realiza la extracción. En el caso del gas proveniente de Vaca Muerta, esa provincia es Neuquén. Por lo tanto, las regalÃas derivadas de la producción no corresponden a RÃo Negro, que participa en este esquema principalmente como territorio de tránsito y punto de exportación.
Muchas veces se supone que proyectos de esta magnitud implicarán un incremento significativo en la recaudación provincial, especialmente en el Impuesto sobre los Ingresos Brutos.
Sin embargo, en la práctica el transporte de hidrocarburos tributa principalmente en la jurisdicción donde se inicia el viaje, que en este caso es nuevamente Neuquén. Por esta razón, el impacto tributario directo para RÃo Negro será necesariamente limitado.
Las exportaciones tampoco
generan una base importante de recaudación provincial directa.
Esto no significa que el proyecto carezca de importancia para la provincia, sino que su impacto debe analizarse desde una perspectiva distinta a la estrictamente fiscal.
En términos económicos, el mayor dinamismo local probablemente se concentre en la etapa de construcción de la infraestructura necesaria: obras, transporte, servicios y logÃstica. Este proceso puede extenderse durante varios años y generar actividad económica relevante en distintas localidades de la provincia.
Posteriormente, la operación del sistema suele ser altamente automatizada y requiere relativamente poca mano de obra permanente. Además, parte de la infraestructura vinculada al proyecto se desarrollará en el mar, lo que limita el impacto directo sobre las ciudades de la costa.
Fuente: Diario RÃo Negro
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