
Córdoba puede colaborar significativamente con el desarrollo de mercados como el de los hidrocarburos no convencionales, según el ministro de Industria provincial, Guillermo Acosta, quien resalta el trabajo mancomunado de los sectores público, privado y universitario en el flamante Clúster Industrial de Petróleo, Gas y Minería.
Ideado para fomentar el desarrollo industrial cordobés en sectores clave, el Clúster Industrial de Petróleo, Gas y Minería de Córdoba nació a partir del trabajo en materia de diversificación que venía desarrollando la Cámara de Industriales Metalúrgicos y de Componentes de Córdoba (CIMCC), según recuerda el ministro provincial de Industria, Comercio, Minería y Desarrollo Científico Tecnológico, Guillermo Acosta.
“Yo provengo de la Bolsa de Comercio de Córdoba, y –dada la relación entre ambas instituciones– conocía cómo se venía trabajando en ese sentido. Además, aunque dirigía el área de Investigaciones Económicas de la Bolsa de Comercio, mi expertise tenía que ver con la economía real, los grupos asociativos y las cadenas de valor”, explica el funcionario en diálogo con Revista Petroquímica, Petróleo, Gas, Química & Energía.
Acosta llegó al Ministerio en diciembre de 2013, sabiendo que 2014 sería un año complicado en términos de actividad, sobre todo en función de las proyecciones que había para la industria automotriz (representa un 16% del empleo industrial de la provincia). “En ese marco, planteamos ante distintos actores la necesidad de aplicar un modelo colaborativo basado en la participación de las firmas privadas, el sector público (a través de las áreas vinculadas) y las universidades. Fue un proceso increíblemente rápido, ya que en octubre del año pasado con bombos y platillos lanzamos el Clúster, con una resolución ministerial, una mesa directiva y su reglamento. Desde entonces no paramos de trabajar”, destaca.
Según sus palabras, es hora de que todas las petroleras y proveedoras de servicios petroleros conozcan la amplia oferta de la industria cordobesa. “La provincia en su conjunto (no sólo Córdoba capital) está en condiciones de producir bienes y brindar prestaciones para los cuales aún no tiene demanda”, señala.
¿Por qué se apuntó a los sectores hidrocarburífero y minero?, preguntamos a Acosta.
Principalmente porque Córdoba contaba con la capacidad instalada, la tecnología y los recursos humanos altamente calificados necesarios para la conformación de este Clúster. Asimismo, teníamos empresas que venían trabajando en esos sectores, cuyas previsiones de crecimiento son innegables, sobre todo en el caso de los hidrocarburos no convencionales.
No obstante, también apuntamos a otros segmentos que no poseen tanta difusión, como el naval (ya hay varias compañías cordobesas que son proveedoras de firmas navales en Paraguay) o el ferroviario (donde estamos dando nuestros primeros pasos). En definitiva, apoyamos la diversificación de la industria provincial en general. En un principio trabajamos mucho con la CIMCC, pero hoy el Clúster también está compuesto por empresas que vienen del software, del plástico, del caucho y del ramo textil, entre otros rubros.
¿Cómo está funcionando el Clúster en la práctica?
Su funcionamiento se basa en un modelo colaborativo al que quizás no estamos muy acostumbrados. Cada parte integrante es una más. Todas las decisiones se toman por consenso entre el sector privado, el público y el universitario. Por ahora, por su conocimiento y experiencia, el principal motor del Clúster es el sector privado, pero el público está acompañando financieramente y las universidades también están desarrollando sus programas. Cada parte habla su propio lenguaje y tiene sus propios tiempos, por lo que la figura del coordinador del Clúster resulta una pieza central.
Ya hemos llevado adelante muchos proyectos. Algunos están un poco demorados, pero hay muchas expectativas depositadas en ellos. Tenemos previsto, por caso, que un ingeniero vaya a las empresas que cuentan con oportunidades de negocios en la cadena de petróleo, gas y minería para llevar a cabo un microdiagnóstico sobre la tecnología disponible y los potenciales nichos de mercado a cubrir.
El Clúster viene funcionando increíblemente bien, sin ninguna otra formalidad que una resolución ministerial que lo reconoce. No es una cámara y carece de personería jurídica, por lo que cada proyecto lo canaliza uno de los actores que lo integran. En algún momento, tal vez haga falta avanzar sobre la formalidad (la legislación argentina impide que trabajen bajo una misma forma jurídica actores provenientes del derecho público y el privado). Habrá que buscarle la vuelta, acaso usando la figura de la mera asociación con solidaridad en la responsabilidad. Pero por ahora el foco está puesto en hacer negocios, ganar confianza y encontrar nuevos mercados.
¿Existen líneas crediticias para respaldar a las empresas del Clúster?
No específicamente para el Clúster, pero sí se está conversando con dos entidades financieras a las que les interesa la actividad. Para el caso puntual de un importante proveedor de servicios petroleros de Neuquén (que fue la empresa más permeable a la oferta cordobesa e hizo muchas compras en nuestra provincia), entablamos una primera reunión con el Banco de Córdoba a fin de ampliar su capacidad financiera. Ésta es una de las ventajas que permite el Clúster: compartir la información, detectar a un gran comprador y abrir el diálogo con el Banco de Córdoba para pensar una línea de crédito que lo financie (o que financie a las compañías cordobesas vendedoras).
¿Qué debe hacer una empresa para formar parte del Clúster?
Debe ponerse en contacto con la coordinadora del Clúster o con gente de su equipo y contestar una encuesta. Parece muy sencillo, pero no lo es tanto, porque responder la encuesta implica dar información sobre las ventas y las compras, lo que no es una cuestión menor. Mientras no son socias, las empresas pueden coquetear con el Clúster. Les permitimos que vengan a las reuniones de negocios para que vean que compartir datos y experiencias es algo natural. Les contamos a qué compañía le fue bien y a cuál no tanto, cuál cumplió y cuál no, etc. Conforme van participando en nuestras reuniones, se torna muy rápida su incorporación.
¿Cuáles son los objetivos a mediano y largo plazo?
A priori el Clúster fue pensado para sustituir importaciones. Hoy los objetivos son más ambiciosos. Queremos desarrollar todas las capacidades en las empresas cordobesas que creen que pueden ser proveedoras de la cadena de hidrocarburos, no solamente teniendo como destino la industria argentina, sino también apuntando la exportación.
Fuente: Revista Petroquímica
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