
Los hidrocarburos no convencionales constituyen una oportunidad única para revertir el déficit energético y presupuestario que viene sufriendo el país, sobre todo en el ámbito gasífero. Así lo cree Sergio Giorgi, quien dirige la estrategia de Total Austral para poner en valor ese tipo de recursos en el mercado local. No se puede hablar de los recursos hidrocarburíferos no convencionales en el mercado argentino sin entender el contexto energético, avisa Sergio Giorgi, director de Recursos No Convencionales de Total Austral. “El 85% de la matriz energética del país está basada en hidrocarburos. A diferencia de lo que sucede en muchos otros países, el gas representa un 55% del total. Al mismo tiempo, los yacimientos convencionales tienen un alto grado de madurez y con tendencia declinante”, manifestó el directivo.
Según sus palabras, buena parte del trabajo que se hace en ellos apunta a contrarrestar ese descenso, por más que en el largo plazo sea irreversible. “Digamos que se está moderando la pendiente de la curva en declinación”, explicó.
De todos modos, advirtió, la Argentina necesita mucho más gas que petróleo. “El país interrumpió sus exportaciones gasíferas en 2007. Hoy el mercado es importador de ese recurso. Aproximadamente un 20% del consumo gasífero se está importando desde Bolivia, vía gasoducto, o desde otros destinos, por barco”, describió.
Por otro lado, señaló, el mercado se encuentra desregulado: hay diferentes precios por el mismo insumo. “La brecha entre la oferta y la demanda, que se cubre por intermedio de importaciones, genera un déficit energético y presupuestario que no es para nada menor”, remarcó.
En paralelo, la nación fue identificada internacionalmente por su considerable potencial en materia de hidrocarburos no convencionales. “Poco importa si disponemos del mayor reservorio de esos recursos a nivel mundial, el segundo o el tercero. Lo cierto es que tenemos por delante una oportunidad única para revertir nuestra mala situación”, subrayó.
PORFOLIO EQUILIBRADO
Total Austral está asentada en el área central de la formación Vaca Muerta, en Neuquén. “Muchas compañías se encuentran trabajando en los alrededores de nuestros bloques originales (Aguada Pichana y San Roque). Asimismo, gozamos de un equilibrio entre activos operados y no operados, tipos de fluidos y tipos de contratos. Y nuestras instalaciones de producción poseen una gran capacidad”, destacó Giorgi.
Por ahora, afirmó, Vaca Muerta ha demostrado tener una excelente calidad como play. “Luego de una etapa inicial de exploración, hemos identificado importantes recursos mediante perforaciones y testeos de pozos. El desafío a sortear pasa, justamente, por transformar esos recursos en reservas de manera económica y sustentable. Se trata de un reto que no sólo deberá afrontar nuestra empresa, sino también el país”, expresó.
La estrategia que la compañía está siguiendo en Vaca Muerta tiene como primer paso la investigación del potencial del play. “Queremos saber cuál es el tipo de roca existente, cuánto puede producir y qué fracturas son las más convenientes. Además, tenemos que cumplir con nuestras obligaciones contractuales”, aseveró.
FÓRMULA COMPLEJA
Mucho se viene hablando, según Giorgi, de los sweet spots, ya que dentro de los bloques hay regiones que producen mejor que otras. “Yo prefiero hablar de economic sweet spots, puesto que también hay que incorporar la dimensión económica en cada desarrollo”, puntualizó.
En las diversas ventanas de fluidos, señaló, Total viene evaluando la realización de pilotos de producción. “A partir de los datos relevados, definiremos las condiciones para llevar a cabo un aprovechamiento rentable y sustentable”, proyectó.
A su criterio, en la fórmula de producción de los recursos no convencionales intervienen muchas variables o parámetros, desde los costos hasta la industrialización, pasando por la perforación de los pozos y las labores logísticas. “Tampoco pueden omitirse las dimensiones comercial, legal y fiscal”, acotó.
Al comparar Vaca Muerta con otras formaciones análogas y conocidas, agregó, resulta claro que el reservorio de la cuenca Neuquina presenta características equivalentes (y en algunos casos superiores) en términos de espesor, contenido orgánico, porosidad, etc. “La mineralogía es muy buena, pero evidentemente lo que nos está faltando es contar con un mayor volumen de datos dinámicos, tal como ocurre en Estados Unidos y Canadá”, comparó.
Hasta el momento, Total lleva testeados unos 15 pozos con resultados positivos. “Estamos haciendo etapas de pre-desarrollo en dos bloques, uno de dry-gas en Aguada Pichana y otro de gas y condensado en Rincón de la Ceniza”, completó.
PRESENCIA NACIONAL
El Grupo Total es una empresa multinacional integrada con presencia en más de 130 naciones. Cuenta con unos 100.000 empleados en todo el mundo. “Específicamente en el negocio de los hidrocarburos no convencionales estamos presentes en todos los continentes: en Norteamérica (a través de joint ventures con Chesapeake en Utica y Barnett, Estados Unidos), Europa (con operaciones en el Reino Unido y Dinamarca), África (en Argelia), Asia (en China), Oceanía (en Australia) y Latinoamérica (en Venezuela, Uruguay y el mercado argentino)”, precisó Giorgi.
En la Argentina, apuntó, concentra la mayor parte de su actividad. “Somos una operadora con alrededor de 1.700 empleados dedicados a las distintas unidades de trabajo del Grupo, desde la de exploración y producción (bajo el nombre de Total Austral) hasta la de transporte y comercialización de gas, pasando por el negocio de los lubricantes y los químicos”, resaltó.
La organización llegó al mercado local en 1978. “Fuimos los primeros en apostar por un proyecto ubicado aguas afuera. Y a la cuenca Neuquina arribamos en 1994, con la operación de dos concesiones: Aguada Pichana y San Roque (que junto con Loma La Lata fueron los pilares de la producción gasífera argentina). Hoy somos uno de los principales operadores del país, con varios desarrollos en tierra y en mar, dentro de los segmentos convencional y no convencional”, indicó.
Por estos días, precisó, Total está a cargo de aproximadamente un 28% del gas de la Argentina; es decir, unos 32 millones de metros cúbicos (m³) por día. “Por ello contamos con oficinas en Buenos Aires, pero también en nuestros dos grandes focos de acción: Neuquén y Tierra del Fuego”, concluyó.
Fuente: Revista Petroquímica
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