
El segmento petrolero está de parabienes en Mendoza, donde la inversión sectorial viene creciendo a paso firme. Según estimaciones del Ministerio de Energía mendocino, pese a la delicada coyuntura financiera a nivel global entre 2012 y 2014 los desembolsos se incrementaron un 183%. Y todo indica que esta temporada marcarán un nuevo récord.
“Las inversiones petroleras alcanzaron los u$s 295 millones en 2012, los u$s 487 millones en 2013 y los u$s 702 millones en 2014. En cuanto a esta temporada, hay compromisos por más de u$s 842 millones”, puntualiza el titular de la cartera, Marcos Zandomeni, en diálogo con este medio. Entre enero y febrero de este año, apunta, el sector generó más de $ 6.100 millones en concepto de regalías.
“Estamos transitando un momento único e histórico. No sólo por la amplia superación de las perspectivas inversoras en nuestras áreas hidrocarburíferas, sino también por los 12 equipos de perforación que están operando en nuestro suelo. Nunca antes hubo esta cantidad de equipos, lo que a su vez colabora para revertir el declino de la producción”, resalta.
Según sus palabras, la energía representa casi un 24% del Producto Bruto Geográfico (PBG) provincial. “En ese sentido, la participación de los hidrocarburos es cada vez mayor. Más allá de la caída en el precio internacional del barril, la actividad no se ha frenado gracias al acuerdo formalizado entre el Gobierno nacional, las provincias productoras, las empresas y los gremios. Dicho convenio hizo posible que en la última liquidación de regalías el valor promedio del crudo fuera de u$s 70”, detalla.
A su entender, de cara al futuro será clave seguir de cerca los distintos procesos de inversión sobre las áreas. “No hay otra manera de garantizar el correcto cálculo de las regalías que le corresponden a la provincia, además de impulsar el perfeccionamiento sobre los procesos de inspección que se requieren en estos casos, con criterios unificados de observación y mejoramiento en las cuestiones operativas de cada instalación petrolera activa”, completa.
CAPACITACIÓN Y CONTROL
A decir de Zandomeni, otro importante objetivo a cumplir pasa por fomentar una permanente capacitación entre los inspectores y el personal idóneo, a fin de mejorar múltiples aspectos relacionados con la actividad hidrocarburífera. “A través de un seguimiento exhaustivo puede obtenerse mucha información necesaria para sostener las inversiones en el tiempo. Esos datos ayudan muchísimo a la toma de decisiones en términos de política petrolera”, asegura.
Durante 2014, añade, a través de la Dirección de Hidrocarburos se efectuaron 168 inspecciones a distintas empresas en pos de velar por el respeto a las normas vigentes, la concreción de las inversiones proyectadas y la constatación in situ de todo lo declarado. “Para garantizar el normal funcionamiento de cada operación hidrocarburífera, consideramos vital realizar una revisión pormenorizada de los aspectos técnicos y legales”, afirma.
Con respecto al accidente de Cerro Divisadero (incendio que tuvo lugar en el departamento de Malargüe a principios del año pasado), admite que complicó bastante la producción, por lo que fue necesario emprender un proceso de recuperación. “Recién ahora estamos en condiciones de decir que hemos salido de la curva descendente y que comenzamos a transitar niveles satisfactorios que nos llevarán a tener una mayor cantidad de petróleo en 2016”, apunta.
Según el funcionario, el gran desafío estriba en prepararse apropiadamente para un crecimiento aún mayor. “Mendoza es dueña de sus recursos y, como tal, debe explorar, explotar y controlar de cerca todas las petroleras que deciden invertir aquí”, recalca.
POLÍTICA ENERGÉTICA
De acuerdo con Zandomeni, el Ministerio de Energía que conduce tiene por misión esencial concretar el diseño, la articulación y la instrumentación de una política hidrocarburífera, minera y energética que tienda a garantizar el desarrollo sustentable de los recursos explotados.
En esa dirección, considera que un punto alto de su gestión radica en los avances normativos alcanzados para implementar la generación distribuida. “Esto significa un gran paso adelante para la incorporación de energías alternativas en la matriz energética provincial, además de promover la generación y distribución, que es el nuevo paradigma de este siglo”, asevera.
El uso eficiente de la energía también será una variable a seguir con atención. “Continuaremos con los programas de eficiencia energética, tanto para empresas como para los consumidores domiciliarios”, garantiza. En cuanto al sector minero, reivindica la normalización de la actividad de tercera categoría. “Durante el último año trabajamos fuertemente para normalizar su situación, sobre todo en cuanto al cumplimiento de la legislación ambiental, impositiva y laboral”, explica.
Fuente: Revista Petroquímica
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