
A través de la estatal Empresa Mendocina de Energía (EMESA), Mendoza comenzó a producir su propio petróleo en Agua Botada, un área ubicada dentro del departamento de Malargüe. Según informó la compañía provincial, inicialmente se están obteniendo unos 45 metros cúbicos (m³) de crudo en el pozo “AB.x-1”; es decir, alrededor de 265 barriles. No obstante, se estima que en el corto plazo la producción se estabilizará en torno a los 25 m³ por día (apenas por debajo de los 30 m³ que, en promedio, se extraen en todos los pozos mendocinos en operación). Pese a que no es una cifra demasiado impactante, la real importancia de la iniciativa radica en que se trata de la primera intervención directa de EMESA en materia productiva. La firma conducida por Alejandro Neme opera allí en asociación con Roch.
“Además, estamos asociados a tres empresas en cuatro bloques, en los que esperamos resultados igualmente favorables”, proyectó. Según sus palabras, el éxito registrado en Agua Botada constituye un primer paso en pos de convertir a EMESA en una pequeña productora petrolera. “Debe resaltarse que todas las ganancias producidas se dirigirán al erario público a través de las futuras distribuciones de dividendos al accionista estatal”, anticipó.
Asimismo, el directivo reafirmó la intención de hacer de EMESA el brazo ejecutor de la política energética mendocina. “Estamos avanzando en esa dirección no como una mera operadora de redes, constructora de instalaciones, productora, distribuidora o comercializadora de energía; y tampoco como una autoridad de aplicación u órgano de control, sino como una firma operativa a cargo de derechos de exploración y explotación”, recalcó.
En definitiva, Mendoza acaba de sumarse formalmente al grupo de provincias argentinas que en la actualidad explotan hidrocarburos de la mano de sus propias petroleras, tal como lo hacen Neuquén (mediante Gas & Petróleo del Neuquén –G&P Nqn–), Chubut (a través de Petrominera), Santa Cruz (que dispone de Fomicruz) y –más recientemente– Río Negro (que cuenta con la Empresa de Desarrollo Hidrocarburífero Provincial –EDHIPSA–).
EL CASO RIONEGRINO
Poco antes de que el respaldo gubernamental recibido por EMESA en Mendoza se tradujera en mayores potestades para accionar en el sector hidrocarburífero, EDHIPSA recibió un aval similar en Río Negro.
El año pasado, el gobernador Alberto Weretilneck decidió garantizarle a la empresa pública el manejo de las áreas petroleras que no resultasen renegociadas (a través del Decreto 333/14), además de dotarla de una posición preferencial a la hora de participar en procesos de venta o cesiones de los derechos sobre todos los bloques del territorio provincial.
No menos importante fue la sanción del Decreto 348/14, que impulsa a Río Negro a la búsqueda del ansiado autoabastecimiento hidrocarburífero sobre la base de la recuperación de los permisos de exploración y de las concesiones de explotación de sus áreas. La norma establece que todo trámite donde se pretenda la venta y/o cesión de esos derechos a terceros deberá contar con la autorización previa de la provincia.
Gracias a este relanzamiento, EDHIPSA adoptó un modelo similar al de G&P Nqn, que también tiene a su cargo las áreas provinciales sin dueño y que se quedará con las que hoy están concesionadas una vez que venzan los contratos.
Aunque su nivel de personal y recursos es bajo, y su experiencia operativa es menor que la de G&P Nqn, la estatal rionegrina ya está en condiciones de explorar y explotar bloques hidrocarburíferos por sí sola o asociada con otras compañías. De hecho, posee un 5% de Río Neuquén, en manos de Petrobras Argentina.
LAS PIONERAS
Con sede en la ciudad de Neuquén, G&P Nqn perforó en 2012 su primer pozo exploratorio para sondear recursos no convencionales en la licencia Aguada del Chañar, que intercepta la formación de esquistos Vaca Muerta. Las reservas probadas del área alcanzan los 210.000 metros cúbicos (m³) de crudo y los 410 millones de m³ de gas natural.
Hasta el momento, G&P Nqn forjó más de 50 uniones transitorias con diversas compañías, de la talla de Total, Shell, Exxon y Wintershall. “Se trata de inversiones en la provincia por más de u$s 3.000 millones”, puntualizó el gobernador Jorge Sapag.
Asentada en la ciudad de Comodoro Rivadavia, en Chubut, Petrominera se alió el año pasado con Tecpetrol, YPF y Petrobras para participar en la explotación de las áreas El Tordillo, La Tapera y Puesto Quiroga. El acuerdo representa “un antes y un después” en la vida de esa compañía estatal, tal como lo definió su presidente, Oscar Cretini. “Tenemos una participación inicial de un 5% en la rentabilidad de los tres bloques”, precisó.
En cuanto a Fomicruz, debe destacarse que en 2007 se asoció con Petrobras para participar con un 13% de la explotación de las áreas Estancia Chiripa y Glencross. Asimismo, la empresa santacruceña se unió con Roch para promover la puesta en valor de La Tehuelche y La Carmen, y conformó otras cuatro UTEs para buscar y explotar hidrocarburos en nueve bloques más.
Fuente: El Inversor Enérgetico & Minero
368 lecturas | Ver más notas de la sección Actualidad