
Funcionarios que responden al ministro de Economía, Axel Kicillof, estudiaron la situación financiera de las compañías del sector –entre las que se destacan Metrogas, Gas Natural BAN, Camuzz y Distribuidora Gas del Centro- para constatar que, a pesar del aumento de tarifas anunciado en abril del año pasado, los números de los privados no cierran dado que también aumentó el precio del gas en boca de pozo que deben pagarle a los productores.
A raíz de eso, las distribuidoras acumulan una deuda cercana a los $ 1500 millones con las petroleras. Las principales perjudicadas son YPF, Total, Wintershall y Pan American Energy (PAE). Frente a ese contexto, en el Palacio de Hacienda ya dieron el visto bueno para habilitar una mejora en la remuneración que reciben las firmas gasíferas.
Vedada la posibilidad de otorgar un aumento que se refleje en la tarifa que pagan los usuarios por tratarse de un año electoral, se establecerá una transferencia de fondos públicos a las empresas. En la práctica, se terminará subsidiando a las distribuidoras sin tocar al cliente. Así lo aseguraron a El Inversor Online dos altas fuentes gubernamentales. Se trata de un camino similar al implementado hace algunos meses para las distribuidoras eléctricas, cuando se fijó un nuevo cuadro tarifario cuyo pago corre por cuenta del Estado.
La medida alcanzaría también a las transportistas de gas, TGN y TGS, que atraviesan una situación económica delicada porque, a diferencia de las distribuidoras, el año pasado no recibieron ninguna mejora en sus cuadros tarifarios. “En los próximos días se publicará en el Boletín Oficial una resolución del Enargas (ente regulador) y otra del Ministerio de Economía que explicarán la metodología”, aseguró una de las fuentes consultadas.
El subsecretario de Combustibles, Gastón Ghioni, un funcionario de confianza de Kicillof, fue el encargado de analizar los números del negocio gasífero. La decisión ya estaba tomada desde hace tiempo pero tardó algunos meses en materializarse porque faltaba el aval del Ministerio de Planificación, que responde a Julio De Vido.
La deuda de distribuidoras y transportistas con los productores se empezó a tornar inmanejable desde fines del año pasado, cuando algunas distribuidoras dejaron de pagar el gas adquirido a productores por la fragilidad de su flujo de caja. Metrogas, la mayor distribuidora del mercado, que es controlada por YPF, dejó de abonar el noviembre del año pasado la factura a favor de algunos productores. Ecogas y Litoral Gas son otras de las compañías complicadas. Gas Natural BAN y Camuzzi Gas Pampeana tienen un poco más de aire.
Fuente: El Inversor Enérgetico & Minero
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